Por PABLO ARIEL GONZALEZ

Durante la anterior gestión política comunal, desde el Ejecutivo de Baradero, a todos los concejales de nuestro HCD se les había otorgado una clave personal, a los fines de que, con ella, todos pudiesen ingresar al Sistema RAFAM de nuestro municipio.

Tal decisión se había asumido a los efectos de que, tanto propios como también extraños, pudiesen ingresar a ver a diario los movimientos de dinero llevados a cabo por aquel gobierno, y lograr de esta forma, que todos ellos, lograsen acceder a un cabal, fehaciente y preciso control, de todo aquello lo que, como movimiento económico de cuentas y áreas, se producía en la gestión política de entonces.

El RAFAM es como si fuera el corazón del municipio o el gran disco rígido de una computadora que guarda toda la información de los impuestos, los contratos, los sueldos, los pagos y demás.

Surgió en el 2000 la idea de que todos ellos lleven de una forma ordenada sus administraciones. Primero se crearon metodologías para emitir impuestos, luego se dividieron las rendiciones por áreas, se crearon módulos de contabilidad, presupuesto, tesorería, ingresos públicos y demás.

El RAFAM es un software que utilizan los municipios para llevar adelante sus administraciones. Su nombre quiere decir Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal.

Dicho esto, pasamos a contarte la nueva que de la gestión Antonijevic nos enteramos en el día de ayer.

En un accionar solo atribuible a una clara intención de ocultar información pública a toda la comunidad, desde el ejecutivo comunal de CAMBIEMOS, se ha dispuesto RETIRARLES las referidas claves de acceso al RAFAM, a todos los ediles de la oposición, apuñalando una vez más, a partir de actitudes como estas, a todas luces incomprensibles por donde se las quiera ver, a LA TRANSPARENCIA de los actos de gobierno y el ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA, a quienes fueron elegidos por el pueblo, entre otras cuestiones, para que CONTROLEN el andar político y administrativo de quienes gobiernan la ciudad de Baradero.

Por lo visto hay cosas que no quieren que salgan a la luz, hay cuestiones que pretenden no sean ventiladas ante la opinión pública de nuestra ciudad, y hay actos que, en esconder, encuentran su verbo preferido, al momento de ser ensayar y luego recitar, pero siempre apuntando, de espaldas al pueblo.

Lamentable.