Los usuarios de Twitter enloquecieron este lunes con la noticia publicada por casi todos los medios de tirada nacional en nuestro país, que Don Satur había cerrado su planta. Sin embargo, se trató de una noticia falsa, que se echó a rodar y rápidamente fue replicada incluso por el diario Clarín en su sitio web, la que cerró fue la panificadora Maitén, proveedora de la empresa de bizcochos.

En BL levantamos esta noticia de los medios nacionales, porque como bien sabes, a diario acompañamos a las noticias generadas por nosotros y que hacen a nuestra ciudad, con las otras, la que hacen al ámbito provincial y nacional  surgidas por distintos medios de comunicación situados fuera de las fronteras de nuestra ciudad.

La tradicional panificadora Maitén cerró su planta en Chacabuco. Los dieciocho trabajadores recibieron la noticia sobre el cierre de la planta y ahora se encuentran negociando las indemnizaciones, con la mediación del ministerio de Trabajo provincial.

La panificadora argumentó que la empresa de galletitas Don Satur le confirmó que a fines de junio rescindirá unilateralmente un contrato de abastecimiento que tenía vigencia hasta fines de 2018, por lo que dejará de comprarle la producción a partir del mes que viene.

Según publicaron los medios locales, la empresa quiere abonar el 50% de la indemnización, por lo que los trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA), comenzaron con tratativas en el ministerio de Trabajo.

DON SATUR NO CIERRA, PERO SIRVE DE MUESTRA EL CASO

El cierre en Buenos Aires de una panificadora que provee a la conocida marca de galletitas Don Satur encendió luces de alerta en el mercado panadero, en particular luego del fuerte aumento del precio de la harina, aunque fuentes del sector descartaron de plano que en Córdoba existan empresas en riesgo de dejar de operar.

«Hace años que venimos con una carga impositiva y de costos muy alta, no se conoce que haya panificadoras de cierto tamaño con riesgo de cierre», comentó un industrial del rubro. Esto no implica la inexistencia de inconvenientes: al menos una gran empresa de Córdoba capital se presentó en concurso de acreedores y continúa activa.

Panificadora Maitén, una proveedora de la marca de bizcochos Don Satur, de la localidad bonaerense de Chacabuco, anunció el despido de 18 empleados y el cierre de la Pyme, presumiblemente por la caída de ventas.

Costos altos

«Hay una fuerte disminución de la demanda y todos lo estamos peleando, la estructura impositiva es muy pesada de llevar, los costos laborales y operativos son demasiado altos para una industria que vive del consumo masivo», comentó el interlocutor de La Voz.

La difícil situación del sector panadero quedó de manifiesto también durante el último aumento del precio que llevo el kilogramo de francés a un valor que va de los 50 a los 60 pesos. La asamblea para debatir el tema efectuada en el Centro de Industriales Panaderos de Córdoba fue una de las más numerosas de los últimos años, dicen en el sector.

Más allá de la harina

¿El aumento de la harina es la causa? Es la gota que rebasó el vaso, pero de ninguna manera es la causa. De hecho, Maitén cuenta con su propio molino harinero. Se calcula que en un kilogramo de producto final, la incidencia de la harina es de 12 pesos. «Uno puede llevar el precio del pan a 60 pesos, pero después hay que tener un volumen de demanda alto para poder soportar los costos», indicó la fuente.

Otro aspecto no menor en el negocio de la panificación es la enorme competencia desleal que soportan las panaderías y los industriales formales. En el sector calculan que la mitad del pan y de los criollitos que se comercializan en Córdoba son producidos por panificadoras clandestinas que luego lo revenden en un extendido circuito de almacenes y quioscos.

¿Fin de un modelo?

Para analistas del mercado, la crisis de Maitén también podría significar la caída de un negocio donde el dueño de la marca (en este caso Don Satur) ordena producción con el sistema de «fason», con un pequeño margen para el productor que en tiempos de altos costos como el actual no compensa el giro del negocio.

LA VOZ DE CÓRDOBA