Marcos Peña ya organizó una sesión especial para pedir el desafuero de la ex presidenta el martes que viene

Macri no logra bajar su estado de ira y ya hay preocupación en la Casa Rosada. No se lo ve sonreír y está irascible ante sus funcionarios. Está convencido que la “gran culpable” de la ley para frenar el tarifazo es la ex presidenta Cristina Kirchner.

El presidente ordenó, antes de su viaje a la provincia de Salta, que había que “sacar” a Cristina Kirchner del Senado. Marcos Peña, su jefe de Gabinete, ya organizó que el próximo martes habrá una sesión especial para pedir el desafuero de la ex presidenta.

Cambiemos quiere llevar el tema al recinto ya que se cumplen los 180 días desde el 6 de diciembre, cuando se inició el proceso para destituir a la senadora por pedido del juez Claudio Bonadio.  La ley obliga a debatirlo en comisión en un tiempo no mayor a tres meses y pasado ese lapso la Cámara en cuestión (el Senado en este caso) puede votarlo en el recinto.

El llamado a sesión, ordenado por Macri, será una formalidad  ya que Cambiemos no reúne los dos tercios de los votos para destituir a la ex presidenta. Un senador del oficialismo afirmó que “es una locura, pero lo pide el presidente” y agrega: “nos van a recordar que hace unas semanas protegimos a la diputada Aida Ayala, denunciada por graves delitos en el Chaco”.

En Cambiemos están todos alterado por tener un jefe sacado e irascible que no acepta el rechazo masivo de la sociedad por la difícil situación económica reflejada en sueldos a la baja y con una inflación galopante con tarifazos en luz, gas y transporte.  No soporta que él baja en las encuestas y la ex presidenta suba cada día más.