regatas-copiar

Por PABLO ARIEL GONZALEZ

Este baile tradicional por excelencia de todos los años en nuestra ciudad, ese que no solo se caracteriza por su fecha y concurrencia, sino que además también, por la imposibilidad, suplicio y trastorno que hace casi imposible acceder a las barras a hacerse de una bebida a sus concurrentes, este año volvió a ser noticia, pero por nada de esto, lo es por algo más que grave: «Los patovicas que contrataron como seguridad privada, casi que se aburrieron de pegarle a los pibes durante toda la noche»

15571320_10211499492589311_875266505_n

A uno de ellos, de apellido Castro, lo mandaron directo a la Clínica sindical, mientras que al resto, les dejaron marcas a más no poder en todos sus cuerpos.

14803080_1245192245503101_513554789_o 14787635_1245192512169741_1516957399_o-2

Ya las autoridades del Club Regatas deberían salir a dar explicaciones públicas por esta conducta apañada por ellos, propias de otros tiempos, tiempos que no queremos que vuelvan nunca más a convivir con nosotros.

1