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El juez de Faltas Municipal, Ezequiel Sánchez, es el responsable de ejecutar en Gualeguaychú lo que dice la reglamentación del Consejo de Vialidad de Seguridad Nacional de la nueva Ley de Tránsito. El funcionario brindó especificaciones del procedimiento ante una alcoholemia.

En primer término explicó que una persona puede someterse o no a un control de alcoholemia, en el caso que lo haga se le indica cuáles son los máximos permitidos. En automotores de uso particular es de 0,50 gramos de alcohol por litros de sangre, en motocicletas es de 0,20, para transporte público y de carga la tolerancia es de cero-cero.

Si el resultado del control es positivo, o sea que los valores dan por encima de los máximos permitidos, “se labra el acta correspondiente a la infracción y se ve si hay otra  persona que conduzca el vehículo, de no ser así se procede a la retensión”, señaló Sánchez.

¿Otra persona podría tomar el vehículo?

-Podría. Pero hay una laguna del derecho precisamente en ese aspecto porque dice “podrá solicitarse a otra persona que conduzca”, se la puede autorizar. Pero también dice la nueva Ley de Tránsito, la Ley 26.363, que “en los casos de falta grave se debe retener el vehículo”, y dentro de la falta grave está la alcoholemia. Hay una dicotomía de la norma ahí. Puede tomarse uno u otro, Tránsito toma que es una falta grave y procede a retención del vehículo.

¿O sea que no importa que vaya acompañada por otra persona que no tenga alcohol en sangre?

-Tomando  la nueva Ley de Tránsito, la reglamentación del Consejo de Vialidad de Seguridad Nacional, indica que al ser una falta grave se retiene el vehículo. Retenido vehículo se labra el acta correspondiente y se traslada al galpón municipal. Posteriormente la retención es transmitida al Juzgado de Faltas.

¿En el caso que se niegue?

El artículo 73 establece que se presume la alcoholemia. Presunción de alcoholemia es un procedimiento similar a la alcoholemia positiva, por ser una presunción se retiene el carnet de la persona, se labra el acta correspondiente y se procede a la retención del vehículo de acuerdo a la circunstancia. También la Ley habla que la persona tendría que ser retenida. Una persona en estado alcoholizado, supongamos un grado importante, dos o tres grados ya está a punto de perder el conocimiento y no sirve dejarlo en libertad ambulatoria. Se lo traslada a una unidad de cuidado de la salud, sería el Hospital Centenario, para que esta persona permanezca alojado, en un lugar donde no corra peligro ni él ni terceros y cuando baje el dosaje alcohólico queda en liberta ambulatoria.

¿Luego en el Juzgado se analiza el caso?

-Se analizan los antecedentes de la persona, el grado de alcoholemia, si es reincidente y cuantas reincidencias tiene. Hay personas que directamente manifiestan que ellos toman, van a seguir tomando y van a seguir manejando. Otras dicen “mirá fui a una fiesta, me arrepiento, no tendría que haberlo hecho, no había ninguna persona para manejarlo”. Varios atenuantes.

¿De acuerdo a los descargos son las penas?

– El Código Básico de Faltas regula las penas que se aplican desde los 300 litros de gasoil para la primera incidencia, posteriormente se aumentará la cantidad de litros de gasoil que se cobra de multa. Además de las multas económicas hay un periodo de inhabilitación, se le retiene el carnet y se comunica a la Policía de Entre Ríos y a la  Dirección de Tránsito que está suspendida su actitud de manejar. Generalmente la negativa a un control de alcoholemia, como no se puede determinar el dopaje, se toman los 60 días de inhabilitación que marca el Código Básico de Faltas y una multa de alrededor de 400 litros de gasoil si es una persona sin antecedentes y de acuerdo al descargo que haga.

¿Se contempla el descargo?

-Si, se contempla. En un descargo puede ser que haya un error en la forma de redactarse el acta, un error formal por lo cual se puede desestimar el acta. Lo  cual desafecta la infracción. Pero también se contempla, aún estando bien labrada el acta, el descargo que haga la persona. No es lo mismo que una persona diga “yo tomo, voy a seguir manejando, es el único día que tengo para tomar”, a una persona que tuvo un evento social como un casamiento o un cumpleaños de 15, y tienen una conducta arrepentida. Una u otra circunstancia se tienen en cuenta.

¿Cómo se secuestra un vehículo?

– Te invitan a  cerrar el auto, que saques los bienes de valor, cierres el auto y firmás una declaración donde dice que no quedan bienes de valor. Se faja el auto en presencia tuya con cintas en las puertas, baúl, capot, para que ese auto no tenga ningún faltante. Se detalla si tiene algún daño para que cuando te sea devuelto sea en las mismas condiciones. Se te entrega una copia del acta con la cual cuando vas a retirar el auto al corralón tiene algún desperfecto mecánico que no ha sido establecido en ese acta te da derecho a accionar contra el municipio, para reclamar los daños que pueda presentar.

Hay personas que se anticipan a un control, se detienen, cierran el auto y se van. Otros lo evaden una cuadra antes. ¿Qué ocurre en esos casos?

-El agente que lo haya visto circular se acerca hasta el lugar y le pide la documentación y lo invita a hacerse el control de alcoholemia. Generalmente no se persigue al infractor, se toman los datos de patente por una cuestión de seguridad, puede ser más peligroso perseguirlo en la vía pública que proceder a tomar los datos y después que la persona haga el descargo correspondiente si era él o no era él el que conducía.

¿Se toma la patente y se presume que ese conductor iba alcoholizado?

-Si es una conducta notoriamente evasiva si, se hace un acta de infracción, se toma la patente y después se lo busca en el Registro de la Propiedad Automotor. Hay conductas que son netamente evasivas, por ejemplo están a mitad de cuadra y ponen marcha atrás, eso ha pasado en reiteradas oportunidades. Se bajan antes del control, cierran la puerta.

¿Qué significan los 0,50 en alcohol?

Eso depende de la capacidad del organismo de asimilar el alcohol o no. Influye qué cantidad de líquido tiene el  organismo, la tonicidad física de la persona, si orinó o no, el tiempo que pasó desde que consumió alcohol.  Hemos tenido operativos los días viernes de madrugada y han llegado los infractores el mismo viernes con iguales graduaciones alcohólicas, hay una serie de conjunciones que  no se puede determinar.

¿Qué pasa en otras partes del mundo?

-En Europa ya no están en los 0,50, están en los 0,30 que es donde ya empieza a sentirse los reflejos de la persona afectada. Estudios demuestran que ante la aparición de un animal en la ruta, una persona en estado de alcoholemia hasta que acciona el freno pueden pasar 20 milésimas de segundo. El reflejo en otra persona sin nada de alcohol es de 0,10.

En Estados Unidos tienen políticas que van más allá, por ejemplo en un restaurant preguntan antes quien es el conductor designado, firma una planilla y cuando se va se le hace el control de alcoholemia, si le da negativo esa persona no paga lo que consumió, lo paga Budweiser directamente. Son políticas totalmente distintas. En Inglaterra, una alcoholemia de 1,5 grados significa un año sin carnet. Todos los bares tienen la obligación de hacer dosaje alcohólico y si la persona está alcoholizada llaman a un transporte público o lo lleva un remis. Hay  bares en Buenos Aires donde te llevan el vehículo para evitar todo esto.

¿En Gualeguaychú estamos lejos?

Acá hay mucha gente que viene con excusas como que “el hijo justo se recibió”, “que está en la facultad y solo viene por el fin de semana, que no es nada”, esto es una cuestión de política y de educación.

Pero en la ciudad ha bajado el número de alcoholemias positivas

-En los números que refleja Tránsito son menores los casos de alcoholemia que dan positivo. Anteriormente había 200 controles y tal vez te daban 30 positivos, ahora es menor ese número.

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Carlos Goldaracena: “El organismo pierde el control sobre el  juicio y la moral”

El titular de la cátedra de Toxicología Aplicada en la Facultad de Bromatología, y Toxicología Ambiental en la UADER, habló sobre las consecuencias los excesos de alcohol; los controles municipales y la necesidad de “hacer docencia” en el tema.

“Hay dos tipos de efectos: el agudo, lo que uno llama “borrachera común”, cuando se hace un uso abusivo en un corto período de tiempo; y el crónico. La OMS dice que tomar más de un litro de vino por día debe considerarse como un alcohólico crónico con todos los efectos nocivos que eso acarrea”.

-El conducir luego de beber ¿deriva en problemas?

Para conducir vehículos hay que recalcar que, aún con pequeñas cantidades, como una cerveza, dos vasos de vino o una medida de bebida blanca, puede producir alteraciones en las condiciones esenciales para manejar.

Por eso se establece el límite de 0,5 gramos por litro; a veces con ese porcentaje, si uno observa al conductor a simple vista no le va a notar ningún tipo de alteración, pero su organismo ya está modificado.

Todo depende de la estructura física de la persona, cuanto más grande es seguramente tendrá más grande el hígado y el alcohol se metaboliza de otra manera. Si hablamos de un peso normal, con un litro de cerveza ya superamos el 0,5% con bastante facilidad.

El profesional dijo que “no es lo mismo tomar con el estómago vacío o lleno, porque el alcohol esencialmente se absorbe en el intestino y algo en el estómago; cuando éste está lleno el alcohol va más lentamente hacia el intestino, le da tiempo al organismo para que lo transforme.

– ¿La persona que no comió nada tendrá mayores inconvenientes?

Tendrá en un determinado tiempo una concentración mucho mayor de aquel que toma comiendo. Esto es importante que lo sepan los jóvenes cuando tomen. Un litro de cerveza, o tres aperitivos o mucho menos de un litro de vino ya supera el valor permitido por la Ley Nacional.

En otros países esto no ocurre, si te detectan alcohol directamente no podés conducir, las leyes son muy estrictas.

 

– ¿El alcohol afecta a la mujer y al hombre de igual manera?

Sí, seguramente un hombre que tenga una contextura física más importante requerirá para producir el mismo efecto mayor cantidad de alcohol. Pero lo importante son los efectos.

Si veo a una persona que aparentemente está totalmente normal, que camina como siempre pero con esa concentración tiene reducción del campo visual. Generalmente se ve hacia adelante -se llama científicamente visión en túnel- es como que no se percibe la visión lateral.

– ¿Se recienten todos los sentidos?

Sí, se produce un retardo de la reacción ante el encandilamiento, alargamiento del tiempo de reacción auditiva, se tiene un falso sentido de la velocidad y del riesgo. Esto es porque generalmente la corteza cerebral tiene un freno. Y el alcohol -a pesar de ser un depresor del sistema nervioso central- libera ese freno, hay un descontrol, aparece la euforia.

Se pierde el sentido del control sobre el juicio, la responsabilidad de los valores éticos y morales. En esa concentración (0,5) se libera ese freno que a vos te hace ser una persona responsable y aparece esa pequeña euforia que anima a hacer cosas que generalmente las personas no harían sin alcohol.

“Que conduzca otro”

El Doctor Goldaracena dijo que lo ideal es “que conduzca otro cuando se toma un vaso de alcohol porque se absorbe rápidamente pero se elimina muy lentamente. Hay gente que cree que una taza de café o el ducharse con agua fría ayuda. Pero, tal vez varía de 8 a 10 horas en desaparecer del organismo”.

-¿Considera correcto los controles de la municipalidad?

Lo veo perfectamente. Nuestra cátedra fue la que estimuló este tipo de tareas, inclusive preparamos a la gente de la municipalidad para que lo realizara.

Como consejo diría que no se haga solamente con carácter punitivo sino preventivo. Creo que lo fundamental sería ir con un folletito y explicarle los inconvenientes. Es decir, hacer docencia, y si son menores de edad quizás lo más conveniente sería hasta llamar al padre para que vea el estado del chico que está conduciendo un auto.

Veo muy bien los controles; Gualeguaychú fue un adelantado en esto, pero hay que educar más a todos con relación a este flagelo.

Trastornos en los sentidos y los reflejos

La polémica por los controles de alcoholemia, alienta a una revisión de todos los factores que influyen en esta temática. La ingesta de alcohol en conductores es una problemática que urge resolver, ya que los índices de accidentes de tránsito en la provincia de Entre Ríos, es uno de los más altos del país.

El alcohol produce una serie de trastornos en los sentidos y en los reflejos de las personas y el nivel de ingesta y sus consecuencias varía según el sexo y el peso de las personas.

 

Las bebidas alcohólicas contienen diferentes porcentajes de alcohol en peso:

Las cerveza, del 4% al 10%

Los vinos, del 10% al 18%

Los aperitivos y licores suaves, del 20% al 25%

Los licores fuertes y el whisky, del 35% al 45%

Acá puede ir una infografía o dibujo para ilustrar

Ejemplo: 100 ml de whisky contienen aproximadamente 40 gramos de etanol. Según explican los profesionales médicos, una vez ingerido el alcohol pasa a la circulación sanguínea. Su absorción se realiza sobre todo a nivel del intestino delgado y es mayor cuando la persona está en ayunas. Hasta un 10% del alcohol presente en la sangre se elimina por la orina, el sudor y la evaporación a través de los alveolos pulmonares.

El 90% restante se metaboliza en el hígado a razón de 10 gramos por hora. Existe una variabilidad individual en la sensibilidad al alcohol, por lo que una misma dosis produce un grado de alcoholemia distinto en diferentes personas; varía según el sexo y el peso de la persona.

A partir de 0,5 g/l (límite permitido para conducir en Argentina) los trastornos del comportamiento son evidentes, con 2,0 se produce un sueño profundo (coma etílico) y con 3,0 o más, la muerte por intoxicación etílica aguda.

“El alcohol disminuye la conciencia”

El alcohol actúa en los centros superiores del cerebro reduciendo las inhibiciones de tipo social, la angustia y el sentido de responsabilidad. Esto permite que las personas se comporten de una manera más desinhibida, preocupándose menos de las consecuencias de sus acciones. El alcohol disminuye la conciencia, por lo que quien bebe no puede apreciar la disminución de sus habilidades o capacidad de juicio.
Para evitar el abuso de ingesta de alcohol, es importante tener una medida de consumo; las medidas permitidas varían según los distintos países.

Se considera un consumo alto y excesivo de alcohol, aquel que supera los 420 g de alcohol semanales. Sin embargo las evidencias epidemiológicas sitúan el límite de riesgo para la salud en cifras equivalentes a 30-40 gramos por día para los varones y en 20-30 g para las mujeres.

Incidencia en los accidentes

Las reducciones más notables del número de accidentes como consecuencia de la aplicación de la ley, están relacionadas con la conducción y el alcohol. Todas las leyes que han resultado adecuadas se han basado en limitar la cantidad de alcohol en sangre, situándola en 0,3; 0,4; 0,5 o 0,8 g/l; incluso 0,0 g/l en los países escandinavos.
Además, hay claras indicaciones de la eficacia de programas escolares en los que participen los padres y de las ventajas de incluir en el plan de estudios la educación para la seguridad vial.
Cifras en el mundo
En las rutas de todo el mundo mueren al año al menos medio millón de personas y unos 15 millones sufren lesiones. Las cifras de heridos varían mucho según la población y la densidad del tráfico, así como el grado de aplicación de las medidas preventivas y correctivas.
Por lo general, se producen más muertes en las rutas, donde la velocidad es más elevada que en las zonas urbanas; en tanto las lesiones graves, son al menos el doble en las vías urbanas, donde el tráfico es más problemático.
La mayor parte de los accidentes son producidos por errores humanos, siendo los más frecuentes, la velocidad excesiva, no ceder el paso en los cruces, distancia de seguridad demasiado reducida. El deterioro de la percepción como consecuencia del consumo de alcohol es otro factor de importancia.

 

Cómo detectar los índices de alcohol

Para comprobar el nivel de intoxicación de un conductor, pueden realizarse diferentes tipos de pruebas. El análisis de sangre se considera la medida habitual para medir los niveles en una persona que se encuentra bajo la influencia del alcohol. Es el examen legal más exacto que existe actualmente, pero presenta inconvenientes por el procedimiento agresivo, caro y además, no es inmediato.
El análisis de alcohol en orina, indica la presencia de alcohol en el organismo, pero no indica el estado actual de la persona ni el contenido exacto de alcohol en la sangre.
Los científicos no han encontrado una correspondencia directa y fiable entre la concentración de alcohol en la orina y la concentración de alcohol en la sangre.
El test de contenido de alcohol en la orina es el método menos adecuado de los que se dispone actualmente.

El análisis de alcohol en la saliva: todavía no se ha podido encontrar la tecnología ni la reacción química que lo demuestre con exactitud y fiabilidad. En tanto, el análisis de alcohol en el aliento determinará la concentración de etanol en el cerebro.

Para ello, se mide la concentración de etanol en el aire exhalado que está en equilibrio con la que se encuentra en la sangre y ésta, a su vez, está en equilibrio con la que se presenta en el cerebro.
El análisis de etanol en el aliento tiene la misma fiabilidad que los mejores métodos y además cuenta con la ventaja de no ser una prueba invasiva, y es más rápido y seguro.

Fuente: padresenlaruta.org.ar

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Izaguirre: “una alcoholemia detectada es un accidente menos”

El Director de Tránsito municipal, Esteban Izaguirre, defendió el trabajo que el área a su cargo realiza desde el año 2000 respecto a los controles de alcoholemia, transformando a Gualeguaychú en una de las primeras ciudades en implementar esos operativos a nivel provincial.

El funcionario destacó la calidad de la tarea efectuada por el personal a su cargo “demostrando que tenemos mucha experiencia en el tema”, y aseguró que “cada persona que se detecta con alcoholemia positiva es un accidente menos”.

En el marco de los operativos que lleva a cabo los fines de semana (entre los viernes a la noche y los domingos por la mañana), la Dirección de Tránsito registra un promedio del 10% de alcoholemias detectadas entre casos positivos concretos y los presuntos, es decir aquellos conductores que se niegan a efectuarlo.

Y si bien el porcentaje no se considera de los más altos, en proporción a la cantidad de controles realizados, es tomado como un dato importante al momento de desglosar y analizar las estadísticas.

Según un informe de la Dirección de Tránsito al que accedió El Día, entre los meses de enero y julio de 2011 se efectuaron 3674 controles de alcoholemia, de los cuales 445 fueron positivos (los conductores tenían más de 0.5 mg de alcohol en sangre, de acuerdo a lo previsto en la Ley Nacional) y 37 se negaron al test.

Si se tiene en cuenta que quienes no lo quieren realizar se consideran presuntamente alcoholizados, ambas categorías representan poco más del 14% del total de los controles llevados a cabo en los primeros 7 meses del año.

En el otro extremo aparecen los casos negativos, es decir conductores que registran nivel cero de alcohol en sangre, que para la estadística que lleva Tránsito Municipal representan poco más del 79% del total de los controles efectuados (2622 sobre 3674).

Y un dato no menor, aunque represente apenas un 7% del total, es la cantidad de conductores detectados con alcohol en sangre en los parámetros que permite la Ley Nacional, es decir hasta 0.5 mg. En esta estadística, esa categoría contabilizó 248 casos.

¿Lo positivo es el 13% alcoholizado detectado a tiempo o el 71% de los casos negativos?, preguntó El Día al Director de Tránsito. “El 13% representa el número de cada persona que se encontró con alcoholemia positiva, que es un accidente menos en la ciudad y eso es positivo”, aseguró Esteban Izaguirre.

“Cuando detectamos una persona con alcoholemia positiva, lo bueno es que a esa persona se la pudo detener y no causó daño a un tercero ni al él mismo. Esto es lo importante, por eso es que se considera que los operativos de control de alcoholemias son de prevención. Y eso es lo importante”, destacó el funcionario.

El medio vaso lleno

Sobre los casos que se registran cada fin de semana durante los controles que se realizan, el titular de Tránsito explicó que “el promedio general de positivos es alrededor del 10%”, y consideró que pese a los números “en Gualeguaychú se ha avanzado mucho con respecto a este tema, a la concientización y a la información que la gente ha recibido respecto a los controles, aunque haya quienes no han captado la peligrosidad y la imprudencia que es circular con alcohol en sangre”.

“La mayoría de las personas tienen conocimiento de los controles que se hacen y cuáles son las sanciones que reciben, más que nada respecto a las inhabilitaciones”, precisó el funcionario y agregó que “cuando se incumple con la normativa vigente siempre las personas terminan siendo sancionadas”.

Asimismo, dijo que nuestra ciudad “se encuentra en un buen nivel respecto al cumplimiento de la normativa vigente, hemos hecho mucho trabajo y tenemos mucha experiencia en el tema”, y agregó que “la gente ha captado que debe asumir esa responsabilidad y tomar conciencia de lo que podría pasar si una persona insiste en conducir alcoholizada”.

– Negarse al control de alcoholemia se toma como positivo, según la Ley. ¿La falta es considerada más grave?

– El art. 73 de la Ley Nacional de Tránsito, la antigua 24.449, menciona que si una persona no quiere hacerse el control de alcoholemia, se presume esta alcoholizado. Pero la gente tiene que entender que si no realiza el control, el Juez de Faltas cuando obtiene esa información lo toma más severamente porque no sabe realmente cuánto alcohol tenía en sangre ese infractor y lo toma como lo máximo posible. Entonces, esa persona queda inhabilitada por más de 30 días para conducir. Y la sanción monetaria también es muy dura por la razón de no saber cuánto alcohol en sangre tenía ese conductor.

– ¿En qué varía la cantidad de controles de alcoholemias  positivas? ¿En los lugares donde se hacen los operativos o el horario?

– Depende también de la altura del mes. Llegamos más cerca de fin de mes y empieza a bajar la cantidad de casos. Incide además la cantidad de eventos que haya ese fin de semana y los lugares donde se realicen los operativos.

– Sorprende que, pese a que desde el año 2000 se realizan los controles de alcoholemia en nuestra ciudad, la mayoría de los casos positivos o que se niegan a efectuárselo son de conductores de Gualeguaychú?

– Por lo general, esas personas de Gualeguaychú no viven acá, y es un dato importante. Son chicos que vienen de estudiar o gente que viene el fin de semana a pasar con su familia. No lo digo en el cien por ciento de los casos, pero muchas de esas personas que nacieron acá muchas veces no están en Gualeguaychú por diferentes circunstancias y se encuentran con la dureza de los controles. La dureza pasa por ser estrictos, pero el trabajo realizado es muy eficiente.

Importancia de la educación vial

En otro orden de cosas, el Director de Tránsito destacó el importante trabajo que el área realiza en cuanto a la educación  vial que consideró “esta dando sus primeros frutos”. En ese sentido, dijo a El Día que “es raro detectar alcoholemias positivas en los chicos jóvenes” porque “se turnan para conducir y tomar alcohol, es decir que ese fin de semana quien conduce no bebe”.

“Nos están enseñando cuales son las formas, porque los chicos realmente han percibido la situación y están muy sensibilizados por el tema de las clases de educación vial”, reconoció Izaguirre y pidió que los padres se comprometan “y que nos ayuden y colaboren con este tema, si le dan el auto al hijo por lo menos refuercen estas cuestiones”.

El funcionario mencionó lo que puede provocar una persona alcoholizada al volante, ejemplificando con la película “Sin Retorno”, protagonizada por Leonardo Sbaraglia. “Habría que verla los padres con sus hijos que ya tienen 18- 19 años porque es una película que marca la realidad de la República Argentina y muestra que un chico después de tener un accidente de tránsito y matar a una persona, pasa a ser también una víctima de ese incidente, porque destruye su vida y la de sus familiares”, remarcó.

“Algunos llaman para agradecer”

Aunque parezca curioso y suene ridículo en determinado contexto, detectar a tiempo a un conductor excedido en el consumo de alcohol también puede ser un motivo de agradecimiento.

Pese a que según Izaguirre “no se da casi en Gualeguaychú que una persona llame para agradecer que a su hijo le retuvieron el auto y el registro”, ha ocurrido que

“gente de afuera nos ha llamado agradeciéndonos que le hayamos quitado el vehículo y no se haya lastimado ni él ni un tercero”.

“Es de asombrarse pero una señora de Larroque me llamó hace bastante tiempo y me dijo que me agradecía que existieran los controles en Gualeguaychú y que a su hijo no lo dejaron viajar con un estado de alcoholemia. Realmente me impactó mucho porque uno siempre está preparado para el cachetazo y no para esas cuestiones que a veces con la cantidad del trabajo y el día a día se pierde la noción por qué hace uno las cosas”, contó el funcionario y destacó que “ lo hacemos para prevenir accidentes de tránsito, que en la República Argentina el 50% de los mismos son producidos por conductores con alcoholemia según el dato de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.