Por PABLO ARIEL GONZALEZ

Todos estamos más que PREOCUPADOS por esta gravísima situación sanitaria que como de rehenes nos tiene a los argentinos y baraderenses en la actualidad, pero alguien esto tiene que decirlo, NO todos están en condiciones de quedarse en sus casas sin trabajar sin morir en el intento.

Lo que todos queremos que ocurra es que todos SE QUEDEN EN CASA, y si de esta forma no acontece, que el estado los sancione fuertemente por NO acatar las OBLIGACIONES cívicas dispuestas desde el día jueves y con vencimiento, en principio, el 31 de marzo, todos estamos bregando y peleando, para que LA CUARENTENA sea cumplida a rajatablas y en todos sus términos, por la sociedad Argentina en su todo, y a lo largo y ancho de todo nuestro extenso país.

Pero para que esto NO esté en riesgo, y en definitiva pueda ocurrir como todos lo deseamos y pretendemos, algunas cuestiones de la realidad más real de todas, y de forma URGENTE, deben ser atendidas por el estado nacional, y son las que hacen a una enorme porción de argentinos que, si no trabajan, NO comen.

Sobre esta GRAVISIMA cuestión, a la fecha por lo menos, desde el estado nacional nada se ha dispuesto, porque como disposición y/o salvataje económico hacia todos ellos entendemos tarjeta alimentaria y algún que otro programa social, conforme verdadera dimensión que al tema engloba, debemos decir que, NO alcanza.

Decimos y la calificamos de GRAVISIMA por lo siguiente, SI hoy NO se ganan SUS mangos que ayer a cuentagotas obtenían, muchos de ellos, literalmente, HOY, muchos de los aludidos, no COMEN.

Es más, pero ni lo dudes que en este preciso momento y al instante en que esta editorial estamos redactando en BL, suman de a miles, los argentinos que, tanto en sus cuerpos, como en los de sus propios HIJOS, como sonajero y sin pausa, no pueden dejar de hacer sonar sus barrigas, esas que suenan al ritmo del HAMBRE.

Si no se sale en salvaguarda de esta indubitable y más que REAL situación, las cosas se pueden llegar a poner más difíciles todavía de lo que en la actualidad son, para todos y todas.

Ante la carencia absoluta de ingresos económicos, esos con los que con sus changas y laburos informales (en negro) se venían haciendo hasta ayer y que les posibilitaba en fin poder “parar” las ollas de sus hogares, la cosa se puede poner más brava aún todavía, a una REVELIÓN en masa a LA CUARENTENA OBLIGATORIA dispuesta nos estamos refiriendo.

Es que de frente a esta problemática que a muchos de ellos hace, si rápidamente desde el estado no se hace algo a los fines de aliviarles las cosas y generarles un poco de tranquilidad que a sus vidas hace, mantenerlos dentro de CASA, se puede llegar a poner mucho más que brava y difícil.

El que a diario lo sufre, sabe y más que nadie, de lo que en BL, estamos hablando.

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