Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino abandonaron la cárcel de Dolores acompañados por el abogado. La fiscal consideró que no tiene pruebas para mantenerlos privados de libertad: no fueron filmados ni reconocidos en las ruedas de reconocimiento en el momento de la brutal golpiza. El dolor de la madre de la víctima

Alejo Milanesi, de 20 años, y Juan Pedro Guarino, de 19, dos de los rugbiers que se encontraban detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado en la puerta de un boliche de la localidad bonaerense de Villa Gesell, fueron liberados esta tarde tras la solicitud de la fiscal Verónica Zambroni, quien pidió la prisión preventiva para los otros ocho acusados.

El pedido fue realizado ante el juez de Dolores, David Mancinelli, que determinó la inmediata liberación de los jóvenes debido a que no fueron identificados en el lugar de la agresión tanto por los testigos en rondas de reconocimiento como en las cámaras de seguridad.

«No hay elementos, ni méritos suficientes para mantenerlos en prisión, aunque todavía siguen sometidos a proceso hasta que se completen elementos de prueba», explicó el fiscal general de Dolores, Diego Escoda.