Ayer por la mañana a todos los que por ahí supieron andar, no solo sorprendió sino que aún más indigno, aquello que estaban viendo, a este joven, en plena tarde baraderense, durmiendo en la puerta del Banco Rio.

Claro que la pregunta es la que sigue

¿Por qué estaba ahí este pibe?

Situación de calle o tan solo un estado inmanejable para él que en ese lugar, encontró refugio hasta que todo aclare.