«Se procede a ordenar la suspensión de tareas.» Once días antes del accidente laboral que provocó la muerte de al menos un trabajador en la ampliación del aeropuerto de Ezeiza, el acta de inspección 598-1372 del Ministerio de Trabajo bonaerense advertía sobre una serie de infracciones a ley de Seguridad de Higiene contra la empresa TGLT SA —surgida de la fusión con Caputo Construcciones — y otras once empresas concesionarias de la megaobra de la terminal.

La inspección, impulsada por denuncias de la UOCRA, destacaba entre las infracciones la falta de capacitación y formación de «brigada de emergencias en caso de accidentes» y de «riesgos para trabajo en altura». 

A pesar de las infracciones detalladas en el acta, tras el accidente registrado este martes, la empresa concesionaria Aeropuertos Argentina 2000 sostuvo que «se ejecutó el plan de emergencia en obra» y confirmó que el operario fallecido pertenecía a TANE, una de las 60 empresas que participan de la construcción. 

Fuentes del Ministerio de Transporte de Nación dijeron no haber recibido el acta del gobierno bonaerense, a cargo de María Eugenia Vidal, y señalaron que la concesionaria de la familia Eurnekian está a cargo de las contrataciones y la fiscalización de la obra.

Tal es así que el ministro Guillermo Dietrich participó de un asado con los obreros de la obra el 16 de septiembre, tres días después de la orden de suspensión. 

Desde la UOCRA, aseguraron a PáginaI12, que las denuncias presentadas ante el Ministerio de Trabajo involucraban a todas las empresas que participaban de la construcción, por lo tanto la orden de suspensión impactaba en la totalidad de la obra.

La denuncia laboral del gremio que desencadenó la inspección advertía sobre «personal sin registrar, falta o atraso en pago de salarios y pago de remuneraciones en negro», entre otras irregularidades. Entre las empresas denunciada por la UOCRA está Caputo SA Industrial. 

Los operarios que dieron testimonio a los medios tras el accidente coinciden con las condiciones de trabajo deficitarias que denunció la UOCRA y corroboró la inspección del Ministerio de Trabajo bonaerense. 

«Trabajábamos bajo presión porque teníamos que entregar el 15 de septiembre. Todos los contratistas nos chocábamos por el apuro de terminar la obra», señaló un capataz en diálogo con C5N y agregó: «La mayoría de la gente trabajaba en negro». 

Otro de los operarios señaló que «el lunes se tenía que terminar sí o sí» y señaló entre los que pedían celeridad en la obra a  «los jefes de (la empresa de) Caputo».

«Éramos 100 operarios en 200 metros cuadrados», «nunca hubo un simulacro de evacuación», agregó el trabajador. 

La celeridad por inaugurar la obra quedó registrada en el mensaje de Dietrich el día del asado con los operarios. «Gracias a ellos hoy inauguramos la nueva terminal de carga aérea, el nuevo estacionamiento y dentro de muy poco también la nueva terminal de pasajeros», sostuvo el ministro.

Mientras se anhelaba el fin de la obra, el acta del Ministerio de Trabajo que ordenaba la suspensión de las tareas a cargo de TGLT SA detallaba infracciones a la Ley de Seguridad e Higiene que adelataban la tragedia: 

*No presenta constancias de capacitaciones al personal en la materia de riesgos generales y especificos» y detalla «riesgo eléctrico, manejo manual de cargas, trabajo en alturas y uso de elementos de protección personal». 

*No presenta constacia de entrega a los trabajadores de Normas y Procedimientos para el desarrollo del trabajo sin riesgos para la salud del trabajador, por sector y puesto de trabajo.

*No acredita capacitación y formación de brigada de emergencias en caso de accidentes.

*No cuenta a todos los ámbitos de trabajo: frentes de obra, sectores de obras de hall y otras instalaciones, de servicios sanitarios adecuados e independientes en cantidad suficientes y proporcionales al número que trabajen en ellos.

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