El actual mandatario adelantó que si tras las próximas elecciones le tocara ser opositor apoyaría las políticas de la nueva administración que considerara correctas. Volvió a adjudicar su derrota en las PASO al «voto bronca», sin asumir el fracaso de su gestión, y repitió que tres años y medio de mandato es poco para juzgarlo. 

A dos meses de las elecciones generales de octubre, en las cuales la fórmula del Frente de Todos aparece como favorita, el presidente Mauricio Macri reconoció que a partir del próximo 10 de diciembre probablamente pase a ser oposición: “Si nos toca estar en la oposición», dijo, apoyaría las cosas en las que cree. «Lo más importante para nosotros es salir adelante”, aclaró el mandatario en el cierre de la Jornada Anual de Coninagro, en alusión al combate de la inflación, misión en la que su administración fracasó.

«Es central que se diga cómo vamos a lograr estas cosas para que finalmente el que gane esté comprometido en apoyar al otro. Yo estoy convencido. Si nos toca estar en la oposición, vamos a apoyar estas cosas porque creemos. Lo más importante para nosotros es salir adelante, que los argentinos estén mejor, pero también estaría bueno que los otros digan en estas cosas estamos de acuerdo, es así como las vamos a lograr», completo el mandatario que durante la campaña electoral pidió que se lo juzgara por los índices de pobreza y por el combate de la inflación. 

Mientras los patrones del campo ofrecen dinero a cambio de votos a favor de Juntos por el Cambio, Macri renovó su compromiso con el sector y les endulzó el oído en el encuentro con las cooperativas del sector. En medio de la campaña, el mandatario prometió eliminar las retenciones, créditos para el campo y bajar la presión impositiva, aunque no dio fechas exactas de cuándo podría hacerlo y sólo se limitó a promocionar su reelección aclarando que para que aquellas propuestas se implementen necesita «tiempo» porque «tres años no son suficientes». 

Identificándose como un chacarero más, Macri se refirió a la simplificación de las declaraciones juradas necesarias para exportar, habló de “los cucos de la AFIP” y de la digitalización de los trámites en el Senasa, organismo que despidió a 330 trabajadores durante la gestión del ministro Luis Etchevehere.

“Antes entrar al Senasa era como entrar a la KGB. Para todo uno tenía que subirse a la chata, hacer cientos de kilómetros para llevar un papel, después volver a buscarlo. Hoy el Senasa hace todo en forma digital, todos esos trámites los chacareros los hacen desde su campo”, subrayó el mandatario.

A falta de otros guarismos, Macri celebró la beneficiosa reducción de las declaraciones juradas frente a los mismos patrones que están ofreciendo un bono de cinco mil pesos a sus trabajadores “si Mauricio Macri pasa a segunda vuelta”, según detalló el productor tucumano y excandidato de Cambiemos, Gonzalo Blasco.

“Lo mismo con la AFIP, que de siete declaraciones juradas que se habían inventado en el gobierno anterior, ahora hay una sola declaración jurada”, celebró el presidente, quien tiene tres lotes en Pilar que suman 49,5 hectáreas, un terreno de 1998 hectáreas en la localidad salteña de Pluma de Pato, cotizado en 4,6 millones de pesos y una chacra en Maldonado, Uruguay, que está cotizada en 15 millones de pesos, de acuerdo con su declaración jurada.

En plan de promesas, el Presidente volvió a explicar la dura derrota en las urnas que le propinó el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, invocando el “voto bronca”. “Estamos convencidos de que el 27 de octubre vamos a ratificar este rumbo. Vamos a convencer a algunos que están con bronca de que todo lo que hemos conseguido es mucho”, concluyó.

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