Los candidatos de Todos se imponen como los más votados en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias de este domingo. Las bocas de urnas del oficialismo y del peronismo coinciden en victorias del ex jefe de gabinete y del ex ministro de Economía. El oficialismo saca cálculos de cara a octubre.

El primer testeo electoral del año arrojó un escenario favorable para el peronismo unido en el Frente de Todos. Es que, la fórmula presidencial y el binomio bonaerense resultaron como los más votados en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). A la espera de los resultados oficiales del escrutinio provisorio, las bocas de urnas coinciden en una diferencia favorable para Todos.

En ese sentido, el tándem Alberto Fernández – Cristina Fernández se posiciona por casi ocho puntos de ventaja sobre Mauricio Macri – Miguel Pichetto. En los diferentes escenarios, el margen entre el extinto Cambiemos y Todos oscila entre los cinco puntos – en el mejor de los casos para la Casa Rosada – y los ocho puntos.

Cabe destacar que, entre Todos y Juntos por el Cambio cosechan casi el 75 por ciento del electorado. Por caso, la tercera posición de Consenso y la dupla Roberto Lavagna – Juan Manuel Urtubey no llegaría a los dos dígitos.

Por caso, en la madre de todas las batallas, se consolidó el claro mano a mano entre María Eugenia Vidal y Axel Kicillof con una victoria para el actual diputado nacional, tal como plantearon las encuestadoras en la previa al acto comicial.

En definitiva, el ex ministro de Economía habría quebrantado la barrera de los 40 puntos para posicionarse sobre la actual mandataria. En ese marco, desde el oficialismo sostienen que la diferencia es auspiciosa para octubre venidero ya que oscila entre los dos y cuatro puntos. En tanto, desde la oposición aseguran que los números son mayores y llega a cinco unidades sobre Vidal.

A diferencia del escenario nacional, los dos contrincantes se quedarían con el 80 por ciento del electorado en una clara polarización electoral.

Con dicho panorama, los escenarios de cara al 27 de octubre próximo y las elecciones generales, el oficialismo saca cuentas a contrarreloj y con síntomas bastantes diferenciados. Es que, en Balcarce 50 tienen un duro trabajo por delante y apostarán sus fichas en la provincia de Buenos Aires. Si se consolida la eventual diferencia de ocho puntos a favor de Todos se hará difícil revertir el panorama. Al contrario, con el mejor escenario posible de cinco puntos a favor de los Fernández, las naves se mantienen intactas para buscar acortar la distancia y llegar a una segunda vuelta en noviembre.

En tanto, en la gobernación bonaerense confían en lograr una victoria en octubre siempre y cuando la distancia no se extienda a más de cinco puntos. Si Vidal cae por más de cinco puntos contra Kicillof, la tarea será dura. “Si perdemos por cuatro o cinco puntos, lo damos vuelta en octubre. Si llegan a seis o siete, la historia va a estar complicada”, sostuvo días atrás uno de los funcionarios cercanos a la mesa chica de decisiones electorales.

Así, con las victorias de Axel Kicillof y Alberto Fernández, el gobierno nacional y el bonaerense saca cuentas de cara a octubre para buscar revertir el resultado.

LA TECLA