Como nunca, Leo se pareció a Diego por todo lo que hizo y lo que pateó afuera de la cancha. Y así se ganó a muchos escépticos…

MARTÍN EULACOM

adona pero acá y ahora lo fue.

La cuestión es que ese debate perimido que no sirvió ni sirve de nada tiene un alimento perfecto para regenerarse a partir de lo que hizo y dijo Leo en esta

"La Copa está armada para Brasil"

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"Messi tiene razón"

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Siempre políticamente correcto y alejado de cualquier polémica, jamás usó la dialéctica para meterse en líos. Hasta que pocos días después de cumplir 32 años y perder una de sus últimas chances de ganar algo con la Selección, se sintió perjudicado contra Brasil y cargó con aquello de que «se cansaron de cobrar boludeces y acá no fueron a mirar el VAR«.

El posteo optimista de Messi después de las bombas

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La cuestión es que aquello fue casi una anécdota con lo que sucedió en el Arena Corinthians, con 45 mil hinchas (mayoría de brasileños) que fueron a verlo a él y él vio una roja injusta por un cruce con Gary Medel. Fue ahí donde se maradonizó por completo: no fue a la premiación por el tercer puesto, advirtió que la Copa está armada para Brasil y pidió «no ser parte de esta corrupción».

"Es todo muy raro"

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Messi ya fue expulsado y busca hablarle al juez (Foto Juano Tesone / enviado especial)

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Vehemente, desafiante, caliente… Messi no necesitó levantar la voz ni usar metáforas que Diego las hizo antológicas. Tampoco pateó ninguna puerta y no modificó su tono de voz. Se plantó. Se hartó. Se calzó muchísimo más que la cinta de capitán que un rato antes había dejado en la cancha. Atacó directamente a la Conmebol y la ligó Brasil.

"Sería interesante que el árbitro diga qué vio"

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Esta semana, Lionel Messi se pareció como nunca a Diego Maradona y, eso, a millones de argentinos les encanta. Tanto que se ha metido en el corazón de un montón de escépticos a los que nunca conquistó con su genio adentro de una cancha.

SAN PABLO (ENVIADO ESPECIAL).