¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad altamente contagiosa causada por el virus de la varicela-zoster, un tipo de herpes. Por lo general es una enfermedad leve, caracterizada por una erupción cutánea que produce picor y se presenta en el rostro, el cuero cabelludo y el tronco, con granos de color rosado y ampollas diminutas llenas de un líquido, que cuatro o cinco días después se secan y se convierten en costras. Aunque no muy comunes, se pueden presentar complicaciones graves, especialmente entre los niños y los adolescentes, así como las personas con un sistema inmunológico debilitado. Estas complicaciones incluyen infecciones bacteriales de las ampollas en la piel, neumonía y encefalitis (inflamación del cerebro). En los climas templados, tales como la región del Noreste de Estados Unidos, la varicela ocurre con mayor frecuencia a finales del invierno y principios de la primavera.

¿Quiénes se enferman de varicela?

La varicela es una enfermedad común en la niñez, y el 90 por ciento de los casos ocurre en aquellos menores de diez años. Antes de que estuviera disponible en los Estados Unidos la vacuna contra la varicela, casi todas las personas la contraían en algún momento de su niñez. La gran mayoría de las personas que recibe la vacuna, no contraerá varicela. Aquellos que a pesar de la vacuna desarrollan la enfermedad usualmente presentan una forma leve. No tienen tantos granos y se recobran más rápido.

¿Cómo se propaga la varicela?

La varicela se transmite directamente de persona en persona al tocar las ampollas de alguien infectado o a través de su saliva o flujos nasales. El virus también se puede transmitir a través del aire al toser o estornudar. La varicela también se puede transmitir indirectamente al tocar objetos contaminados que han estado en contacto reciente con la persona infectada, como es el caso de las prendas de vestir. El contacto directo con una persona con herpes puede causar la aparición de la varicela en una persona que no la ha contraído anteriormente y que no ha sido vacunada. Las ampollas que se secan y presentan una costra ya no pueden contagiar la varicela.

¿Cuáles son los síntomas de la varicela?

Los síntomas iniciales incluyen la aparición súbita de una fiebre leve y una sensación de cansancio y debilidad. Poco después aparece una erupción en forma de ampollas que producen picor. Pasado un tiempo las ampollas se secan y se forma una costra. Las ampollas tienden a ser más comunes en las partes del cuerpo que están cubiertas que en las que no lo están. Pueden aparecer en el cuero cabelludo, en los sobacos, en el tronco e incluso en los párpados o en la boca. A veces entre los niños se presentan infecciones leves o asintomáticas. Esta enfermedad es usualmente más grave entre los bebés e infantes y entre los adultos que entre los niños.

¿Qué tan pronto aparecen los síntomas?

Por lo general los síntomas aparecen entre los 14 y los 16 días (mínimo 10 y máximo 21) de haber estado expuesto a una persona con varicela o con el herpes zoster.

¿Cuáles son las complicaciones asociadas con la varicela?

Los recién nacidos (menores de un mes) cuyas madres no son inmunes podrían sufrir un episodio de varicela severo, prolongado e incluso fatal. Cualquier persona con un sistema inmunológico debilitado, incluyendo a aquellos con cáncer, VIH o que están tomando medicamentos supresores del sistema inmunológico, pueden tener un riesgo mayor de desarrollar una variante severa de la varicela o el herpes.

El síndrome de Reye es una complicación poco común de la varicela, asociado con los niños que toman aspirina o productos que contienen aspirina durante la enfermedad. El síndrome de Reye es una enfermedad grave que afecta a todos los órganos del cuerpo, pero de manera más seria el cerebro y el hígado, y puede ser mortal. Se desconoce la causa exacta del síndrome de Reye. Jamás se debe dar aspirina o productos que contengan aspirina a los niños o personas menores de 18 años con varicela.

¿Cuándo y durante cuánto tiempo es contagiosa una persona con varicela?

Una persona con varicela resulta más contagiosa uno o dos día antes de que aparezca la erupción y hasta el momento en que se sequen las ampollas y formen una costra. Las personas con un sistema inmunológico debilitado pueden ser contagiosas durante un período de tiempo más prolongado.

¿Existe tratamiento para la varicela?

El medicamento Aciclovir está aprobado para el tratamiento de la varicela. Sin embargo, dado que la varicela tiende a ser leve entre los niños sanos, la mayoría de los médicos no considera necesario recetarla. Se puede considerar el uso del Aciclovir para personas con buena salud que presentan un riesgo de desarrollar un episodio de varicela moderado o grave. Es importante consultar con un médico las recomendaciones para el uso de Aciclovir.

¿El haber tenido una infección de varicela en el pasado hace que una persona sea inmune?

La mayoría de las personas no contrae varicela más de una vez. Sin embargo, dado que el virus de la varicela-zoster permanece en el organismo después de la infección inicial, ésta puede regresar años más tarde en forma de herpes en algunos adultos mayores y algunas veces en niños.

¿Hay una vacuna contra la varicela?

Una vacuna para proteger a los niños contra la varicela fue autorizada por primera vez en 1995. Los niños que no han tenido varicela deberían recibir dos dosis de la vacuna, la primera entre los 12 y los 15 meses de edad y la segunda entre los cuatro y los seis años. Las personas mayores de 13 años que no han tenido nunca varicela y no han recibido nunca la vacuna deben recibir dos dosis de la vacuna con un intervalo de al menos 28 días.

La vacuna contra la varicela puede administrarse junto con la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR por las siglas en inglés) que ha sido aprobada para su uso entre los niños desde los 12 meses hasta los 12 años de edad.

En el estado de Nueva York se exige la vacuna contra la varicela para los niños ingresados en programas de pre-kínder y kínder o en el sistema escolar. Se recomienda también la vacuna para el personal del cuidado de la salud y los estudiantes universitarios que nunca antes han tenido varicela.

¿Qué se puede hacer para prevenir la propagación de la varicela?

El mantener altos niveles de inmunización contra la varicela en la respectiva comunidad resulta algo crítico para controlar su contagio. Para prevenir una propagación aún mayor, las personas infectadas con la enfermedad deben quedarse en casa y evitar así que resulten expuestas a la enfermedad las personas susceptibles de ello. Las personas infectadas deben permanecer en casa hasta que las ampollas se hayan secado y se hayan convertido en costras. Es muy importante evitar la cercanía a los recién nacidos que no sean inmunes y a las personas con un sistema inmunológico debilitado.

Se recomienda la vacunación contra la varicela para controlar los brotes de esta enfermedad. Durante un brote, las personas que no tienen una evidencia adecuada de haber sido vacunadas y por lo tanto de tener inmunidad, deben recibir una dosis, ya sea la primera o la segunda hasta la fecha.

En el 2006 se hizo disponible un producto llamado VariZIG™ para proteger a los pacientes cuya evidencia de ser inmunes a la varicela era deficiente y que al haber estado expuestos a otra persona con varicela tenían un riesgo alto de una enfermedad grave y de sufrir complicaciones. Los pacientes a quienes se les recomienda recibir VariZIG™ incluyen a aquellos con un sistema inmunológico debilitado, las mujeres embarazadas, los recién nacidos cuyas madres presentan síntomas de varicela alrededor del momento del parto (cinco días antes y dos después del nacimiento), y algunos niños prematuros que estuvieron expuestos a la varicela recién nacidos.