El animal persiguió al patrullero hasta la Departamental de la localidad pampeana de 25 de Mayo y allí se instaló a esperarlo. Los agentes cuentan que todos cuidan de ella y a veces duerme con su amo en la celda.

Una perra llamada Sheila a lleva más de un año viviendo en la puerta de una comisaría 25 de mayo en la provincia de La Pampa, aguardando por su sueño, quien permanece detenido en lugar, tras haber sido condenado a tres años y medio por «robo calificado».

«El día en que hicimos la detención y trajimos al chico a la dependencia, al rato Shella se presentó y nunca se fue», explicó el subcomisario de la comisaría en cuestión,Juan José Martiní.

Según los agentes, el animal debió seguir al automóvil policial hasta la Departamental. Con el tiempo, los agentes le tomaron cariño a la mascota a la que le dan de comer en la comisaría, donde duerme, siempre en contacto con el delincuente. Además, por su buen comportamiento, a veces le permiten estar dentro del calabozo.

«Desde el primer minuto Sheila, que tiene 4 o 5 años, se plantó afuera del edificio. Enseguida se ganó el cariño de todos y hoy forma parte de la familia de la dependencia, tan integrada esta que cuando el personal sale a recorrer las calles a pie ella los sigue», añadió Martiní, que asegura que la echarán de menos cuando su dueño salga y se vaya con ella.

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