El miércoles por la mañana, en “Quien quiera oír que oiga”,  entrevistamos a María Perez, madre de Noelia, una joven de 17 años, otra víctima de la DESIDIA que acontece en la Salud Pública de nuestro distrito.

El jueves 28 de marzo llevó a su hija Noelia, de tan solo 17 años de edad, por un dolor estomacal y de la cabeza, a la Clínica Sindical.

Ahí le informan, el Dr. Marin, que tenía problemas de gastroenteritis, y le aconseja que coma liviano, y que se tome, una buscapina.

Se va a su casa con su hija, y al otro día, el viernes 29, cuando la despierta, Noelia le dice “Mami, no puedo mover ni los brazos ni las piernas, no las siento, no las siento”

Llamó a la ambulancia del hospital, la llevaron a la guardia, por donde ingresa al nosocomio local, y ahí ve que le empiezan a pasar suero.

Sale la médica que estaba con Noelia, y le dice a María, “Su hija va a quedar internada”

La quiere llevar de nuevo a la Sindical, y ahí NO se la quieren recibir de nuevo, vale decir, María tiene obra social: IOMA.

A Noelia la internan en una de las habitaciones del Hospital, al rato le hacen una placa, sacan sangre y ponen una inyección, según el relato de María.

Nunca le dieron los resultados de los análisis, solo un “Está todo bien” recibió de parte de los profesionales que asistieron a Noelia en el Lino Piñeiro.

Noelia, había mejorado un poco, ya movía sus brazos y piernas.

A eso de las 17 Hs. del jueves 29, un enfermero le dice a María, “Dele esta pastilla, que es un protector gástrico”

Al rato, Noelia le dice, “Mami, poneme de costado” una y otra vez hasta que se quedó cómoda.

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“Por ahí veo al rato que se le pone la mano del suero de color negra, y cuando me fijo bien, también los dedos se le habían puesto negros, y ya no respiraba bien”, relató María.

Me dijeron que me vaya para el pasillo, empezaron a llamar a la enfermera y al doctor de guardia, porque recién tenía “para el sábado” la revisión de un medico clínico, hasta entonces, los y las enfermeras se habían hecho cargo del tema.

Llega el doctor de guardia, entra a la habitación en el que estaba Noelia, sale y le dice a la madre: “Sra. Lo siento mucho, su hija falleció”

María todavía no sabe cuáñes fueron las causales de su muerte, nadie se lo comunicó a la fecha.

El 1 de abril interpuso una denuncia penal ante una de las fiscalías locales, a la fecha, los beneméritos fiscales que supimos conseguir, NO LA LLAMARON.

Escucha el testimonio de María, porque hay más.

La salud de Baradero, en riesgo como nunca antes.

Y cobrándose sin pausa, VIDAS JOVENES, con todo un futuro por andar.

¿Y la Justicia?