Por PABLO ARIEL GONZALEZ 

Este gobierno nacional que supimos conseguir, sin pausa, está destrozando la actividad productiva, a lo largo y a los ancho, de todo nuestro extenso país.

La timba financiera, el gran negocio de los bancos, la irracional y extraordinaria rentabilidad de las empresas de Servicios públicos privatizadas, están hundiendo, y sin piedad, todo lo que en la Argentina huele a producción, es decir, trabajo de los argentinos.

Con créditos inaccesibles para las empresas, grandes y las otras, Pymes, con tasa por descubierto imposible de saldar, con un mercado interno cada vez más chico, y porque ellos así lo han decidido, al destruir el poder adquisitivo del conjunto de los que aquí vivimos, producir en nuestro país, hoy es todo un mal negocio.

Salarios a la baja, y sus consecuencias, tremenda depresión del consumo interno, está llevando a la actividad productiva a un abismo imposible de describir, y simplemente, porque en este camino, no encuentra fondo a la vista.

¿Cuándo escuchaste reparar tanto a quienes hacen a la actividad industrial y productiva en nuestro país como ocurre en la actualidad? Nunca, jamás.

El saqueo que está llevando esta gente que nos gobierna, no encuentra parangon en nuestra historia, y mira que nuestra historia, si hay algo de lo que sabe y cuenta, es precisamente de esto, saqueadores durante toda su vida como República, injusta, cuasi soberana, y libre para unos muy pocos por cierto.

Según nos cuentan, no lo tenemos confirmado, a Ingerdion le llegó 10 millones en concepto de consumo de energía eléctrica, y a Maro, CONFIRMADO, “CUATRO”

Habría que sacar de manera muy fina a cuánto asciende el salario promedio, más aportes, de un trabajador de Industrias Maro, pero cinco, seis o siete más, cinco, seis o siete menos, el monto que la empresa tiene que pagar de luz, NO baja de 60 salarios mensuales de sus trabajadores.

En este camino, ni lo dudes, a la larga, o a la corta, esto estalla.

La larga, como mucho, cuatro meses.