Por PABLO ARIEL GONZALEZ 

Fundamental para el triunfo de CAMBIEMOS en Baradero, histórico “defensor” de pobres y ausentes cuando lejos de los que gobiernan anduvo, incansable orador en busca de un mejor bienestar, en todos los aspectos de nuestras vidas, del que de a pie supo y sabe andar por territorio de la ciudad del encuentro, toda una vida política tirando “propuestas” superadoras desde la oposición, pero un día llegó a lo que tanto ansiaba, ser parte de los que gobiernan Baradero.

Todos los días a su otro reducto, el concejal de CAMBIEMOS, Claudio Maroli, recibe a abuelos que le manifiestan la necesidad de acceder a un crédito para poder afrontar el pago de los servicios públicos, como lo dijimos, en su otra trinchera, la que él también gobierna, el ANSES.

El martes en la sesión NI muuu se lo escuchó decir, en tren de ser sinceros, desde que asumieron allá por diciembre de 2015, muy, pero muy poco se lo escuchó decir de todo aquello que tanto dijo cuando fuera del poder estaba.

Con dos suculentos sueldos, el de concejal y el de jefe del ANSES, hoy se lo ve andar al Dr. Claudio Maroli, se lo ve andar, pero solo andar, pero en el más absoluto silencio.

En algún lugar perdió su lengua, alguien por lo visto se hizo de ella, se la afanaron, y, a la fecha, nunca más volvió.

Hay quienes aseguran que no le quiere poner el cuerpo a lo que su gobierno está generando, no se quiere poner el sayo de lo que, con su apoyo, contribuyó a llegar, un claro ejemplo de los funcionarios políticos que solo entienden de “gozar” de las mieles que les da el poder, y de lo otro, bien gracias.

Forman parte de las mieles, los suculentos salarios que percibe en la actualidad, y las innumerables vacaciones en el exterior que se sabe tomar, pero de las otras, las enfrentadas a muerte con esas mieles, hasta aca NO sabemos, siquiera, que piensa, porque como lo dijimos, desde que asumió al poder, y por carecer de su LENGUA, nunca más se lo escuchó expresar.

Una verdadera pena por un lado, y una gran vergüenza por el otro.

Un médico por acá.