El Ministerio de Producción intenta avanzar con un «Acuerdo por el Empleo en la Indumentaria» el cual apunta a reducir las indemnizaciones y el aguinaldo; flexibilizar las jornadas laborales y las vacaciones; impulsar jornadas de 12 horas y regularizar el trabajo a domicilio, entre otras medidas. Esta tarde hicieron fracasar la reunión tripartita.

Luego del intento fallido por aplicar la reforma laboral hace dos años, el Gobierno ahora pretende hacerlo particularmente en el sector textil. Bajo el nombre de «Acuerdo por el Empleo en la Indumentaria», el Ministerio de Producción va por una serie de modificaciones tendientes a la flexibilización de las condiciones de trabajo en la industria altamente golpeada por la crisis.

Sin embargo, los gremios textiles no sólo hicieron fracasar la reunión de esta tarde con el gobierno y los empresarios, sino que aseguran que no van a aceptar nada. El secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil (AOT), José Listo, dijo «los gremios no van a firmar nada y cualquier reforma que quiera encarar el Gobierno tiene que pasar por el congreso y con la participación de la CGT”.

Y agregó: «El Gobierno quiere promover una reforma laboral encubierta modificando cuestiones de la ley de contrato de trabajo que son inadmisible, en vez de preocuparse por estudiar medidas para superar la crisis terrorífica que atravesamos”.

Específicamente, el Gobierno propone: derogar el régimen de trabajo a domicilio y reemplazarlo por las pautas generales de la Ley de Contrato de Trabajo; reemplazar las indemnizaciones por un «fondo de cese laboral»; dar vacaciones en función de la estacionalidad del proceso productivo; fraccionar el aguinaldo en hasta tres cuotas; impulsar jornadas laborales de hasta doce horas; cambiar las categorías laborales y las estructuras salariales; condonar deudas de aportes a las empresas dispuestas a poner en blanco a sus empleados.

El sector textil fue altamente golpeado por la crisis económica. Según un relevamiento de la Fundación Pro Tejer, en 2015 existían más de 115 mil puestos de trabajo formales en la industria textil, y en el 2018 disminuyeron a 98 mil. Además, registró una caída del 32,2% interanual y acumuló en los primeros once meses del año pasado una contracción del 13,6%

La Fundación Pro Tejer informó que la industria textil perdió 17 mil empleos en tres años y adjudicó la caída a la apertura de las importaciones que generaron la caída en las ventas y el alza de costos producto de la devaluación y la presión inflacionaria.

No resulta novedoso ya que, tal como informó INFOCIELO, la industria en su totalidad está en picada y los números del INDEC confirmaron que en noviembre el uso de la capacidad se ubicó en 63,3%. Si se lo compara con el mismo mes de 2017 se observa una caída del 5,2% con principales bajas en el sector textil y automotriz.

“En noviembre de 2018, el bloque de productos textiles presenta un nivel de utilización de la capacidad instalada de 43,9%, inferior al registrado en el mismo mes de 2017 (60,9%). Esta retracción se origina en la menor elaboración de hilados de algodón y de tejidos, tanto tejidos planos como de punto”, indica el informe. En noviembre se produjeron los cierres de algunas fábricas emblemáticas como Paquetá en Chivilcoy, que despidió a 500 trabajadores, y Gaelle en Avellaneda.

FUENTE: INFOCIELO