Un asalto terminó en tragedia para una familia en Moreno. La esposa de un comisario de la Policía Bonaerense fue asesinada este jueves de un balazo en la cabeza delante de sus dos hijos, de 3 y 17 años, cuando su marido intentó evitar el robo de su camioneta.

El oficial forcejeó con un delincuente, que también terminó herido y detenido. Los investigadores aseguraron que el ladrón recibió dos impactos de bala, mientras que el jefe policial y sus dos hijos, que presenciaron lo ocurrido, no sufrieron lesiones.

El violento episodio ocurrió alrededor de las 14 en la esquina de Ricardo Gutiérrez y Padre Arellano, en el noroeste de la Provincia de Buenos Aires, donde el comisario Rodolfo Ramírez Fernández, de 42 años, llegó a bordo de su Ford Ranger, junto a su esposa y dos hijos.

Según trascendió, Ramírez Fernández habitualmente presta servicio en la Policía Comunal de Marcos Paz, pero este jueves se encontraba de franco y vestido de civil, yendo a pasear con su familia y a visitar a un primo. Al llegar a su casa, el comisario se bajó de la camioneta y fue a tocar el timbre, mientras su esposa, Débora Andrea Banegas, y los chicos se quedaron en el vehículo.

Mientras esperaba a que su familia lo atendiera, un delincuente armado que iba solo y a pie se metió en la camioneta para intentar asaltarlos. Al darse vuelta, el comisario vio lo que estaba pasando, se acercó y sacó un arma, con la que le apuntó al delincuente.

El ladrón intentó arrancar la camioneta pero no lo logró, por lo que descendió y mantuvo un forcejeo con el comisario; en esa lucha, aparentemente, se disparó el arma 9 milímetros del policía y una de las balas impactó en la cabeza de Banegas, que murió en el acto, en el interior de la camioneta, mientras su hija mayor intentaba salir con su hermanito para resguardarlo.

FUENTE: A24.COM