La investigación comenzó el 5 de diciembre pasado, cuando una joven de 28 años radicó la denuncia penal. La chica detalló que una semana atrás su hermana menor, de 12 años, le confesó el hecho.

Ambas viven juntas en una casa ubicada en Bermejo, Mendoza, y la primogénita había notado actitudes raras en la menor, entre ellas, que se encerraba en el baño con su teléfono celular.

El 27 de noviembre notó que otra vez hacía eso por lo que ingresó al sanitario. Sorprendida, la niña le dijo que estaba hablando con una amiga para hacerle un regalo sorpresa, aunque le pidió que hablaran en privado tras la cena.

En esa instancia le confesó que había sido vejada en la casa donde su madre vive con su pareja. La menor acudía a ese lugar los fines de semana o feriados, ya que su hermana mayor es quien está a cargo de que cumpla con su escolaridad y por eso vive con ella.

Según el relato de la víctima, a principios de febrero pasado se encontraba en la propiedad ubicada en Colonia Segovia cuando su madre le dio una pastilla tras bañarla. Le dijo que era un medicamento analgésico para evitar que se enfermara.

Luego se sintió decaída y se acostó a dormir. De repente, comenzó a sentir un fuerte dolor en su zona genital. Pudo despertarse y escuchar que el novio de su madre le decía a la mujer «¿estás segura?». La progenitora tenía en sus manos las prendas de ropa de la menor. Se volvió a dormir y continuó con los dolores. Cuando despertó, encontró a su progenitora poniéndole crema en sus partes íntimas.

Una pericia del Cuerpo Médico Forense (CMF) constató que la menor sufrió desgarro incompleto genital, hecho que motivó la detención de los acusados.

FUENTE: A24.COM