Por PABLO ARIEL GONZALEZ

La realidad de los comedores y los merenderos Baradero se ha modificado. La falta de trabajo, aumento de la inflación e incremento de tarifas agravaron la realidad social de los barrios de nuestra ciudad.

Desde hace unos meses se incrementó notablemente la cantidad de personas que asisten a buscar su ración de almuerzo o merienda. En algunos comedores la cifra se duplicó con respecto al año pasado. Por lo que, con escasos elementos, los comedores deben atender a una demanda que crece mes a mes.

Es muy duro, está difícil la cosa. Este año explotó la situación”, y eso llevó a que en los últimos meses se duplicaron la cantidad de chicos que asiste a los comedores. Pasaron de cerca de 20 a 50 y la situación se va a poner muchos más difícil si el gobierno nacional no cambia el rumbo de sus políticas económicas implementadas en nuestro país.

En el contexto social de deterioro sin pausa que no deja de producirse producto de las políticas implementadas por los de CAMBIEMOS “se hace cada vez difícil sostener las necesidades que reclaman los niños y las niñas que van a ellos por su merienda, sobre todo teniendo en cuenta que NO reciben ninguna ayuda de parte del gobierno Antonijevic.

El plato que hace posible que coman todos los días de la semana, a muchas familias se los garantizan los comedores barriales que están funcionando en nuestra ciudad.

A ellos, la gente se acerca cada vez con más necesidades, no solamente a buscar un plato de comida, sino que también les gestionamos ropa y muebles, entre otras cuestiones.

Todos los merenderos y comedores trabajan “a pulmón”, y salvo los administrados por los movimientos sociales de nuestra comuna, se sostienen gracias y partir de donaciones que reciben de vecinos y comerciantes de Baradero.

Pero Aldea no es un comedor como el resto, ya que no posee un lugar físico, por lo que desde hace un año cocinan en la calle todos los fines de semana.

Cada fin de semana se acercan casi MIL chicos, y en muchos casos, acompañados de sus padres, porque en esos casos, la familia completa debe ser asistida por estos contenedoras y solidarios lugares montados en sus casas, por los de a pie que paran en cada uno de los barrios.

Las condiciones para cumplir la tarea social de quienes manejan los comedores -en su mayoría mujeres- no son fáciles, ya que cuentan con un escaso aporte estatal, y CERO aporte del gobierno comunal, por lo que gran parte de sus insumos provienen de donaciones e incluso del bolsillo de los colaboradores. Ellos con casi nada alimentan a una multitud.

Más de 30 merenderos/comedores hay en la actualidad en Baradero, y entre todos ellos, la suma de chicos que van en busca de alimentarse, supera el número MIL.

Estarán al tanto de estos los que gobiernan nuestra ciudad.