El animal fue asistido por una proteccionista y lucha por su vida en una clínica situada en la localidad bonaerense de Villa Adelina. Para sobrevivir, necesita someterse a una cirugía de 10 mil pesos. Entrá a la nota para ayudar.

En pleno festejo de Año Nuevo, bestias colocaron un petardo encendido en la boca de un perro y le reventaron la mandíbula. Vecinos de la localidad bonaerense de Villa Adelina lo encontraron ensangrentado tendido en el piso de una plaza y lo llevaron a la casa de una proteccionista, quien lo trasladó a una clínica cercana. El animal necesita someterse a una costosa cirugía para seguir luchando con su vida. Los acusados no fueron identificados.

Hallaron al animal ensangrentado.
Tiene la mandíbula reventada.

El perro permanece internado en una clínica de Villa Adelina y, a pesar de que los vecinos aseguran que tiene dueños, los supuestos amos dijeron que «solo lo alimentaban», agregaron no disponer de plata para la cirugía y propusieron «pegarle un tiro para que no sufra».

En tanto, una proteccionista del barrio, Nancy, decidió comenzar una campaña para lograr financiar la intervención que necesita el animal. «No tiene huesos en la mandíbula. Necesitan ponerle plaquetas de aluminio. Es una cirugía complicada. Está aguantando porque es joven», detalló a Crónica.

«Minutos después de las doce, tocaron el timbre de mi casa para pedirnos ayuda porque un grupo de agresores, que no fueron identificados, le pusieron un petardo en la boca al perro y le reventaron la boca», recordó la mujer.

«Nos dijeron que el animal estaba ensangrentado tirado en una plaza de la zona. Cuando fuimos, había muchas personas al lado del perro y ninguna hacía nada más que mirar. El perro tenía la mandíbula despedazada. Lo llevamos a la clínica», agregó.

Al día siguiente, el perro se había recuperado a pesar de todavía necesitar la cirugía de urgencia para reconstruir su mandíbula y la familia de la proteccionista lo llevó hasta la casa de los supuestos dueños.

Una señora les abrió la puerta y recibió al animal. Sin embargo, al otro día lo devolvieron, dijeron que solo lo alimentaban, que no tenían dinero para operarlo y propusieron pegarle un tiro para que no sufra. La proteccionista se negó y volvió a enviarlo a la clínica, donde el animal espera poder ser operado.

«Le pusimos Emanuel con unas amigas. Gracias a Dios todavía está vivo. Necesita la cirugía de mandíbula de forma urgente», manifestó Nancy a nuestro medio. Cualquier persona que quiera colaborar puede comunicarse al 15 4148 7774.