No es gataflorismo, es sentido común y responsabilidad.

SIN CONTROL HIGIÉNICO DE NINGÚN TIPO

Fue el comentario de muchísimos vecinos que presenciaron esto que te vamos a contar en BL.

Primero, y antes que nada, vale destacar que la única  funcionaria/o del gobierno comunal de CAMBIEMOS que estuvo en las calles contactándose con los vecinos de nuestra comuna el 24 por la tarde fue ella, la concejal Rosana Fallet.

Aclarado esto, vamos al meollo de esta cuestión.

El 24 a la intemperie, el termómetro denunció una temperatura de 38 grados centígrados.

En este contexto de cosas, durante horas y horas, cientos de Pan Dulces elaborados de manera artesanal en el Penal de Baradero, fueron repartidos a vecinos carenciados de nuestra comuna, por parte de la concejal de CAMBIEMOS Rosana Fallet.

Claro está que, amontonados todos en la caja trasera de su camioneta particular, la temperatura que golpeo sobre cada uno de estos pan dulces, fue aún muy superior a los 38 grados, el calor del motor, y el contagio de las chapas de la caja del rodado, elevaron ostensiblemente los grados centígrados que durante horas acariciaron a estos productos comestibles muy sensibles a las altas temperaturas golpeando sobre cada uno de ellos.

Si a esto le sumas el estado en que fueron repartidos, envueltos en una bolsa de nylon y sin posibilidad de acceder al oxígeno exterior para saciar su sufrimiento, ni hablar del riesgo que corrieron todos aquellos que una unidad de las repartidas accedieron, y por sobre todas las cosas, horas después de arrancar el raid barrial por parte de la mencionada edil de la ciudad de Baradero.

Claro está que solo un concejal del oficialismo pudo haber llevado a cabo esta tarea en las condiciones narradas sin ser decomisada y fuertemente multada por parte de las autoridades higiénicas de nuestra comuna.

Para la próxima un poco de responsabilidad les pedimos a los que hacen CAMBIEMOS, porque salvo que pretendan acceder a la POBREZA CERO matando a todos los vecinos de nuestra ciudad, lo que hicieron, no se corresponde con la intención evidenciada, garantizar un pan dulce en las mesas de los de a pie, y el disfrute de cada uno de ellos.

Lo nuestro no es gataflorismo, es una crítica en base al más común de todos los sentidos y la más absoluta responsabilidad.