El gobierno sigue avanzando contra el sistema previsional ahora con un decreto que estimula los fondos de retiro

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tiene a la firma un decreto que actualiza las alícuotas que son deducibles del impuesto a las Ganancias y con esa decisión a la vista, prevé dar un incentivo fiscal a aquellos que ahorren ya sea tanto en un fondo como en un seguro de vida y retiro. El proyecto fue preparado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y operadores del sector privado.

“En principio, lo que se propondría es una quita de una suma fija de $12.000 para el primer año de quien suscriba a este instrumento. Este monto se elevaría a $18.000 en el segundo año y a $24.000 en el tercero”, sostiene el artículo del medio especializado.

La expectativa es que lo primero salga antes de fin de año, aunque “el gancho” del Ministro puede verse demorado por el frenesí político de los últimos días del año. Luego, pueden pasar algunos meses hasta que el regulador oficialice los detalles acerca de cómo van a funcionar estos instrumentos en la práctica. Se sabe que hay un borrador listo en el que trabajaron en forma conjunta la CNV y figuras del sector privado.

En principio, lo que se propondría es una quita de una suma fija de $12.000 para el primer año de quien suscriba a este instrumento. Este monto se elevaría a $18.000 en el segundo año y a $24.000 en el tercero.

El nuevo sistema jubilatorio, que busca reinstalar el negocio privado, tiene ingresos mixtos: por una parte el trabajador al momento del retiro cobraría su jubilación bajo el actual régimen, pero además debería recibir el ingreso de su inversión en seguro de vida, retiros o fondos de inversión. Es decir que además de hacer los aportes, los argentinos deberán pagar al sistema privado.

Por iniciativa de Amado Boudou y Cristina Kirchner, en 2008 el Congreso sancionó la ley que estatizaba las AFJP llevando a que el Estado se encargue de recibir los aportes de los trabajadores. La ley permitió que la inclusión de millones de jubilados sin aportes al sistema, mediante las moratorias previsionales que permitieron la inserción de ancianos sin haber jubilatorio. Tras la sanción de la ley, la cobertura previsional pasó del 66% en 2003 al 95,8% en 2010.