El diálogo entre el presidente Mauricio Macri y su socia de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, está cortado. No se ven desde el 11 de octubre cuando compartieron un acto en el CCK.

Carrió regresó de su viaje a Israel esta semana y se instaló en su casa de Exaltación de la Cruz, desde donde coordina el informe que sus colaboradores más cercanos preparan sobre las denuncias de corrupción que hizo la Coalición Cívica a lo largo de los últimos años. Se trata de un pormenor de las acusaciones, a quienes se apuntó y en qué instancia se encuentran las investigaciones judiciales, indicó el portal El Canciller.

Con ese informe, la CC marcará sus prioridades dentro de lo que pretende del frente Cambiemos, luego de señalar en varias oportunidades sus diferencias con las políticas adoptadas por el Poder Ejecutivo en materia de lucha contra la corrupción. Días después del encuentro en el CCK, Carrió había lanzado una definición lapidaria: “En la lucha contra la corrupción, perdí la confianza en el presidente”. Lo dijo sentada en la mesa del programa de Mirtha Legrand, donde también lanzó dardos contra el ministro de Justicia, Germán Garavano, sobre quien luego presentó un pedido de juicio político, y contra el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici.

Esa declaración cayó muy mal en la Casa Rosada y las chances de recomponer la relación que habían en ese momento quedaron congeladas. Este jueves, la diputada nacional Marcela Campagnoli blanqueó que “hace más de un mes que Carrió no es convocada como antes”. La legisladora señaló en declaraciones radiales que la CC no participa “de decisiones estratégicas” y se entró “en una etapa de enfriamiento con el Gobierno”.

Allegados a Carrió aseguran que por estas horas se encuentra en “observación y análisis” de la actualidad. ¿Qué analiza? la interna en el frente Cambiemos entre el PRO y los radicales. Para la diputada, la movida de los distintos sectores del PJ para quitarle un asiento en el Consejo de la Magistratura está vinculada a la jugada que a principios de octubre le impidió asumir al frente de la comisión bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público Fiscal. Dijo que se lo avisó a sus socios pero nadie la escuchó.

Por ahora, mantendrá el bajo perfil hasta después de la Cumbre de Líderes del G20, que comenzará el 30 de noviembre. Irá, si hay sesión, a la Cámara de Diputados el martes próximo, pero no tiene previsto hablar de la situación de Cambiemos al menos hasta que presente su informe.

 

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