La semana pasada, por falta de pago a los proveedores, el municipio, casi que casi, anduvo sin combustible para alimentar a su planta de maquinarias, esa que a cuentagotas existen y que son destinadas a llevar a cabo los servicios públicos en nuestra ciudad.

La situación, por lo menos por ahora, aparentemente ha sido resuelta.

No ocurre lo mismo con la provisión de aceites, para los motores y la parte hidráulica, tanto de los camiones, como asimismo de las maquinas municipales, ya que desde hace más de una semana, en el corralón municipal, NI UNA GOTA de estos lubricantes, existe.

“El regador está roto, las crucetas de la moto niveladora suenan loco”, entre otras cosas nos expresó una fuente que en el municipio local tenemos respecto de este tema.

Que vergüenza che!!