Una de las empresas más importantes del país cierra una planta que deja a unas 100 familias en la calle. La metalúrgica que estaba en Tandil resistió las peores crisis argentinas, pero no pudo con el neoliberalismo de Mauricio Macri.

La planta de Renault de Tandil se radicó en 1948 y pudo superar las peores crisis económicas de los últimos 60 años. Pero no pudo sobrevivir al plan económico de destrucción de las empresas instaladas en el país, que impuso Mauricio Macri.

Ahora la planta dejará unas 100 familias sin ingresos debido a su cierre.

En su época de esplendor llegó a contratar a mil trabajadores. En los últimos años llegó solo a contratar a 100 personas. Ahora informó que cerrará definitivamente las puertas, confirmó el titular del gremio metalúrgico de Tandil, Carlos Romano.

Y agregó que «todavía no aparecieron los telegramas de despidos, pero creemos que lo van a hacer porque Renault tiene un poder muy grande y plata para hacer lo que quiera».

Además, los trabajadores informaron que la planta trabajaba para 115 clientes y en la actualidad solo tenía un solo cliente. Eso es lo que logró el plan económico del macrismo.