Por PABLO ARIEL GONZALEZ

Con claras y ostensibles ausencias de las más mínimas políticas en lo que hace al turismo, así anda Baradero en los tiempos que corren.

Esta temporada estival que se nos fue, reconocido por propios y extraños, fue la peor e los últimos quince años, casi nada en este aspecto nuestra ciudad ha tenido para lucir en el verano del 18.

Sabido es que, en este largo feriado SANTO, un grupo muy selecto de argentinos han podido hacerse de unas cortas vacaciones en distintos puntos de nuestro país, siendo el lugar más visitado y elegido por la mayoría de ellos, la por siempre única y maravillosa costa que tenemos en la República Argentina.

En Baradero nada de esto ha ocurrido, en tiempos de celebraciones religiosas, nuestra ciudad, se muestra ATEA de turismo.