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Por PABLO ARIEL GONZALEZ

Acostumbrado a vender el alma a los poderes de turno, a cambio de protección mediatica e impunidad, el «GORDO» va y va..

Acostumbrado a difamar a quien se le pone en frente a su accionar, divulgar e inventar cosas que hacen a la vida privada de todos ellos, el «GORDO» va y va….

Acostumbrado a que todos en nuestra ciudad se arrodillen a sus pies, el «GORDO» VA Y VA..

Acostumbrado a atropellar a quienes no se someten a sus designios, y sin códigos darles y darles hasta desangrarlos,  el «GORDO» va y va…

Acostumbrado a ensuciar y vestir de estigmatizadores conceptos a las ovejas negras que no siguen a su sonajero, el «GORDO» va y va..

Esta semana y a raíz de que, aunque sin nombrarnos, volvió a querer hacernos parecer a algo que huele y se saborea a su propio andar histórico por estas pampas, nos definió como lo que no somos, como eso que él es, DIFAMADOR, MENTIROSO Y CHANTA y a u va y va, le pusimos un freno.

Nos acaban de pasar por wassap un audio en el que se escucha, solo algo, tan solo un fragmento de que le respondimos en el aire de la Láser este último viernes, no sabemos quien lo grabó, pero según nos manifiestan se ha viralizado en las redes, se ha transformado, de tanto y tanto pasarse de uno a otro en un virus.

Si tenemos que meternos en el barro para ponerle freno a este «señor» lo vamos a hacer, en su terreno, en el que más le gusta, en el que sea, donde sea y cuando quiera.

Vaya paradoja del destino, NUNCA ates había ocurrido de esta forma, las reds sociales transformaron en un VIRUS  a una de las peores enfermedades de nuestra ciudad y caso te diría que, SE HIZO JUSTICIA!