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En el Cosquín Rock de este año, la banda de Pato Fontanet ofreció un show de casi dos horas y 20 canciones en la segunda jornada del festival cordobés.

Desde las últimas dos canciones de Don Osvaldo, otra de las figuras de la noche del escenario central del domingo, la lluvia -que durante la tarde había sido sólo una amenaza- se mantuvo constante hasta el final, por momentos con mayor intensidad y, por otros, como llovizna.

 

Horas antes, minutos pasados de las siete de la tarde y tras la gran actuación de Ojos Locos, banda oriunda de Villa Real, que ya había congregado a una enorme cantidad de fanáticos del rock «chabón», con banderas, pancartas, insignias y remeras con frases alusivas a sus canciones, llegó Don Osvaldo, el grupo conformado por los ex Callejeros Pato Fontanet (voz) y Cristián Torrejón (bajo).

Fontanet observaba el predio; miraba por sectores y se tomaba su tiempo para ver cada espacio mientras cantaba «Guiños«, canción con la que abrió su show. Por momentos, su expresión reflejaba una incredulidad ante lo que veía; la energía que el público se había reservado ayer, ya tenía su destinatario.

El gran fenómeno que despertó el grupo, que se completa con Abel «Crispín» Pedrello (guitarra), Luis Lulú Lamas (batería) y Álvaro Pedi Puentes (guitarra), se embelesó con una infinidad de banderas, entre las más abundantes se destacaban -por supuesto- las de Callejeros y Don Osvaldo.

Los temas aún vigentes de Callejeros, entre ellas «La llave«, «Presión«, «Si me cansé» con Estefanía Corsini al violín, «Ilusión» y «No somos nadie«, encontraron su eco entre grupos de seguidores de diferentes franjas etarias, que incluía tanto a adolescentes de 14 años como a personas que triplicaban esa edad.

Fueron 20 temas en casi dos horas de recital -el más extenso de las dos primeras jornadas del festival-, donde los músicos incluyeron también un repaso por su álbum debut, «Casi Justicia Social«, lanzado en noviembre del año pasado.

Don Osvaldo se despidió de su gente cerca de las 21.30 para darle paso al notable power trío Eruca Sativa, que enfatizaron sobre las canciones de su último álbum «Huellas digitales«, y luego de Guasones, y su desafiante actitud frente una lluvia considerablemente fría, fue el turno de La Vela Puerca, primera banda uruguaya en pisar la nueva entrega de Cosquín Rock, que no se quedó atrás y logró mantener encendida la euforia del público, como lo hace en cada recital que ofrece en el país.

En BL para que lo puedas disfrutar a full, te publicamos el referido recital de la banda del pato, aunque el tiempo diga lo contrario, por siempre INOCENTES.