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El jueves pasado, junto a Mariano Liberatti, entrevistaremos a la abogada Gabriela Carpineti, quien defiende a los dos jóvenes integrantes de la Garganta Poderosa que fueron brutalmente torturados por integrantes de fuerzas de seguridad federales días atrás.

Gabriela, en la nota que le hicimos, nos cuenta sobre esto que a continuación te transcribimos:

Foto: La Garganta Poderosa.

Foto: La Garganta Poderosa.

Ezequiel Villanueva Moya, de sólo 15 años, e Iván Navarro, de 18, ambos habitantes de la Villa 21 y miembros de la Revista La Garganta Poderosa y del movimiento homónimo, fueron secuestrados el sábado por más de 10 uniformados a bordo de tres móviles de laPrefectura Naval Argentina, golpeados y amenazados con cuchillos y armas de fuego, y disparos al aire incluidos. También les robaron la ropa.

Fue una noche de terror para los jóvenes, que se dirigían a sus casas. Primero, los pararon policías federales para revisarlos y a Navarro le pegaron “una trompada”, según relató el agredido. Al no encontrarles elementos acusatorios, los dejaron ir. Pero ahí comenzó el calvario.

A pocos metros, fueron interceptados por los tres móviles de Prefectura, con cuatro efectivos cada uno. Los hicieron ingresar a uno de los vehículos y los trasladaron a una garita ubicada en la esquina de Osvaldo Cruz e Iguazú. Allí, según denunciaron, los golpearon. Luego, les taparon la cabeza y los subieron a otro auto.

Los trasladaron a un descampado lindero al Riachuelo. “Cuando ya había unos 10 prefectos,uno dijo que nos iban a matar porque, total, nadie nos iba a reclamar”, relataron los adolescentes a través de un posteo de “La Garganta…”. Después llegaron las trompadas en la cara y palazos en las piernas.

“Nos obligaron a tirarnos al piso y hacer flexiones de brazos, hasta que uno le saltó sobre la espalda a Ezequiel y otro me preguntó dónde quería el tiro“, continuó Navarro. Pero hubo más.

“Alterados, como sacados, nos esposaron a un caño y dispararon varios tiros al airemientras nos quitaban las camperas que”, manifestó. También les colocaron un cuchillo en el cuello y les sacaron las zapatillas y las cadenitas.

¿Podía pasar algo más? Uno de los prefectos colocó su arma en la nuca de Iván y lo obligó a rezar: “para que no te mate”, le estampó. Ahí les soltaron las manos, los encañonaron y los hicieron huir a la carrera.

Ayer se presentaron en la Fiscalía de Pompeya para prestar declaración y, entre otros, los recibió el prefecto Leandro Adolfo Antúnez, uno de los torturadores.

La denuncia fue radicada y, tras la intervención del fiscal Marcelo Munilla Lacasa, Antúnez se encuentra detenido.

Una vez detallado el REPUDIABLE hecho acontecido con estos pibes TORTURADOS y AVASALLADOS en todos y cada uno de sus derechos más básicos y elementales por parte de las fuerzas federales, se hizo alusión a GONZALO CANE, un vecino de nuestra ciudad, que cumple funciones en el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich.

Sobre esta persona y su impronta a todas luces fascista, esto escribió con el título «Gendarmes versus economía»,el 10 de octubre, en Pagina 12, Eduardo Aliverti:

«El caso de Iván y Ezequiel, los chicos de 18 y 15 años que trabajan en la revista La Garganta Poderosa y que fueron retenidos y torturados por efectivos de la Prefectura, junto al Riachuelo, el 24 de septiembre, adquirió cierta dimensión porque la denuncia fue inmediata y el activismo en las redes lo expandió contra un silencio granmediático absoluto que tuvo compañía: pasaron dos semanas y ninguna autoridad dijo una palabra al respecto. Nuestro colega Luis Bruschtein mencionó la posición que asume y propaga Gonzalo Cané, un alto funcionario del Ministerio de Seguridad encabezado por Patricia Bullrich. Es conocido justamente en las redes debido a que elogia la justicia por mano propia, y afirmó que los Estados que desarman a su población son autoritarios. ¿De qué asombrarse, sin embargo? ¿O acaso no fue el propio Macri quien, cuando el episodio del carnicero de Zárate, expresó que debía comprenderse su actitud y, con ello, autorizó la idea de que el Estado puede retirarse del control de la fuerza? Como bien agrega Bruschtein, el discurso mediático amplifica el pensamiento de este tipo de energúmenos. Y es así por mucho que lo dibujen en esos debates televisivos armados con la presencia de algún contendor, siempre en minoría. El solo hecho de que los medios se presten o, mejor, catapulten, una polémica cavernícola, atiende después de todo a la lógica del frente que conforman la derecha gobernante propiamente dicha, el aparato judicial y los medios hegemónicos» 

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En el mismo diario el 7 de octubre, esta vez por Luis Bruschtein, y con el título: «Historia de dos “gorritas”, de esta forma se hace alusión al referido funcionario político de Cambiemos:

«El Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich tiene una política de difusión. Por ejemplo convoca a la sociedad a bautizar a cinco perritos que nacieron en el ministerio. Publica y megafonea la detención del chico que amenazó por Twitter al presidente Mauricio Macri. Les dedicó un gran esfuerzo mediático a esas dos estupideces. Pero mantuvo silencio de radio sobre las torturas a Iván y Ezequiel y no dijo que habían sido detenidos varios prefectos por ese delito. Mutis por el foro. Se entiende como una reacción corporativa. Pero los grandes medios concentrados hicieron lo mismo y no forman parte de la corporación policial.

¿Por qué a la producción de un programa le parece atractiva la historia de un sicario en la villa y no le da importancia a que dos chicos de la villa hayan sido torturados por un grupo de prefectos? No es que le da más importancia a una información sobre otra. Directamente la historia de los chicos no les interesó. En la respuesta a esa pregunta, está la anatomía del mecanismo donde se naturalizan esas dos situaciones: que los jóvenes villeros son sicarios y que en la convivencia con las fuerzas de seguridad se producen situaciones como las que denunciaron los chicos: “los delincuentes no son víctimas, son delincuentes”, publicó en su cuenta de Twitter, Gonzalo Cané, alto funcionario del Ministerio de Seguridad que encabeza Patricia Bullrich. En las redes es conocido por sus elogios a la justicia por mano propia y hasta llegó a afirmar que “los estados que desarman a su población son autoritarios”. Cané es el secretario de Cooperación con Poderes Judiciales, Ministerios públicos y Legislaturas. Y antes, este ultraliberal fanático se desempeñaba como funcionario de la Corte.

Los tuits de Cané son ilustrativos. Los pibes chorros, son los que usan gorras, o sea, todos los pibes. En la jerga policial les dicen “gorritas”, como los llama también Cané. Es una concepción que pone bajo sospecha a todos los jóvenes, a los que, si además son villeros, directamente los considera delincuentes. Y como afirma que los delincuentes no son sujetos de derecho, por lo tanto, tampoco los jóvenes villeros.

El discurso mediático amplifica el pensamiento de este energúmeno que ha sido funcionario de la Corte y que ahora es directivo del Ministerio de Seguridad. Está claro que con estos personajes, los chicos de las villas no van a estar seguros. Y que con ese discurso, amplificado por los medios concentrados, que convierten esta ideología violenta y supremacista en el sentido común dominante, los miembros de las fuerzas de seguridad se sienten respaldados para cometer las aberraciones que denunciaron los chicos de La Garganta Poderosa»

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Gabriela Carpineti esto nos manifestó respecto de Cane en la nota que le hicimos el jueves pasado en la Láser:

«Yo creo que lo de Gonzalo Cane es impresionante, yo creo que debería renunciar, que la ministra Bullrich tiene que despedirlo, y la verdad es que debería movilizarse la sociedad para que funcionarios como Cane no cumplan más funciones en el estado, porque lo de él es incitación a la violencia, es apología del delito,m es muy amenzante contra la poblñación joven de los barrios populares»

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