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Por Pablo Ariel GONZALEZ

Con una cuestión muy peligrosa y preocupante nos topamos en estos últimos días, y es la que hace al envió INMEDIATO de las fuerzas policiales a las fabricas en las que los trabajadores se encontraban reclamando por sus justos derechos laborales.

El primero de estos aconteció con los trabajadores de la Curtiembre DONTO, a quienes, por orden del Fiscal Granda, les mandaron toda la tropa policial para que cesen en su protesta.

Es más, con esposas policales, cerraron el portón de la empresa, para evitar que salgan e ingresen a la misma.

El dueño de DONTO almuerza seguido con Granda, nos manifestó Felipe Barrios, delegado del gremio de la curtiembre a nivel local, en una nota que la semana pasada le hicimos en la FM Láser.

Al mandar a todos los efectivos a custodiar los bienes de la empresa, dejaron ausente de presencia policial a la ciudad toda, reprochable por donde se lo quiera mirar.

Esta semana ocurrió lo mismo, e este caso con trabajadores de otra empresa local que se encontraban reclamando y por orden del otro fiscal de nuestra ciudad.

Esta semana, en la 90.1, entrevistamos a Polo Giuffré, delegado del gremio de la alimentación en la MEDIEVAL empresa Granix, quien nos contó que, por orden del Fiscal Gomez, al momento de estar ejerciendo sus legítimos derechos de reclamar por mejores condiciones de trabajo, le cayó la tropa policial, y literalmente LOS APRETÓ para que desistan en sus reclamos.

En ambos casos, los trabajadores, llevaban a cabo sus reclamos de manera totalmente PACÍFICA.

Claramente la policía cumple órdenes, disposiciones que para nada podemos ni tolerar y mucho menos, aceptar, en los tiempos que nos toca vivir.

Sabemos que hay toda una bajada de línea del gobierno nacional que conduce Macri en este sentido, lamentamos profundamente y repudiamos con más fuerza aún, que la misma, por lo visto, se haya hecho carne en algunos sectores de peso en nuestra localidad, y por sobre todas las cosas, porque no estamos acostumbrados a que esto acontezca de esta forma, ni tenemos ánimo o intenciones de acostumbrarnos a que así sea.

Llamamos a la reflexión a los fiscales, porque si las políticas económicas no dan un giro de 180 grados, las manifestaciones y los reclamos de los trabajadores, día a día, van a ser más que frecuentes, y si mantienen esta tesitura, el futuro, alarma y mucho.