Armando Pérez tratará de convencer al ex DT de la selección de Chile; el caso de Stábile.

En un fútbol argentino desguazado, el cargo de director técnico del seleccionadotambién se puede trocear, compartir con un club. El recurso puede parecer insólito, pero no sería nuevo en nuestro medio. Se aplicó hace 75 años, cuando el fútbol discurría sobre tiempos más reposados y exigencias menos sofisticadas: Guillermo Stábile, entre 1939-58 y 1960, además de hacerse cargo del seleccionado cumplió funciones de entrenador en Racing, Huracán y Ferro. Mal no le fue al mando de la celeste y blanca; obtuvo seis campeonatos sudamericanos (la actual Copa América). Pero quedó retratado por el pésimo Mundial 1958, del que la Argentina salió eliminada (duras derrotas ante Checoslovaquia y Alemania) con un equipo veterano, superado por la dinámica europea.

La fórmula la desempolvó Armando Pérez, el integrante del Comité de Regularización encargado de encontrarle un reemplazante a Gerardo Martino. «La del técnico part-time es una idea, una posibilidad. También hay que tener en cuenta el aspecto económico», dijo el dirigente que reconstruyó a Belgrano de Córdoba.

La alternativa no está pensada para Edgardo Bauza ni Miguel Ángel Russo, los dos DT con los que ya tuvo conversaciones y no tienen problema en asumir a tiempo completo. El beneficiario sería Jorge Sampaoli, que hace semanas asumió en Sevilla, club que no está dispuesto a liberarlo. Su cláusula de rescisión, fijada en seis millones de euros, es inaccesible para una AFA a la que le representa un esfuerzo económico pagarle el pasaje de España a la Argentina.

La pelota está del lado de Sevilla, ya que entre Pérez y Sampaoli habría sintonía para que ejerza a tiempo limitado. El entrenador de Casilda, en charla con Víctor Taboada, un allegado de confianza de Pérez, le manifestó que está dispuesto al doble comando. En realidad, desde pocas horas después de la renuncia de Martino, se supo que el ex técnico de Chile se desvivía por dirigir al seleccionado y a Lionel Messi en el Mundial de Rusia. A propósito de Leo, su padre Jorge, en alguna oportunidad, les comentó a los dirigentes que están cerca del seleccionado que a su hijo le agradaría ser entrenado por Marcelo Bielsa, Diego Simeone o Sampaoli. En cuanto a Bielsa, Pérez sigue prometiendo un encuentro, aunque la candidatura del Loco tiene resistencia en asesores del Gobierno que siguen de cerca todo lo que incumbe a la AFA y el seleccionado.

De Sevilla se espera una negativa inicial a la propuesta. Desde la dirección deportiva de Monchi es un club que se organiza para competir en la elite -es tricampeón de la Liga Europa- y está cumpliendo con los refuerzos pedidos por Sampaoli: los argentinos Kranevitter, Joaquín Correa y Franco Vázquez, y el brasileño Ganso.

El plan ideal que maneja Armando Pérez es compartir a Sampaoli con Sevilla hasta junio de 2017, momento en el que podría desvincularse del equipo andaluz para ya sí dedicarse de lleno al seleccionado. En ese período, la Argentina debe asegurarse una buena parte de la clasificación al Mundial. En lo que resta de 2016 tiene seis partidos por eliminatorias. Pérez quisiera anunciar esta semana al nuevo director técnico. Al candidato que podría desembarcar sin dejar de tener un pie en Europa.

Pochettino se bajó de la carrera

Mauricio Pochettino dejó de ser candidato al seleccionado: «Es un orgullo que mi nombre figure en una lista, pero no hay chances de que me mueva de Tottenham». Diego Simeone tapoco aceptaría un ofrecimiento y Eduardo Berizzo derivó a Pérez a los dirigentes de Celta.

A CANCHA LLENA