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Desde España, el escritor Jorge Alemán analiza las elecciones en las que Podemos se prepara a dar el “batacazo” y analiza cómo la misma crisis de representación que parió a este partido está provocando una ola de la ultraderecha en el resto de Europa.

No recuerdo, en los 40 años que llevo viviendo en España, un entusiasmo como el que hay para mañana. La irrupción de Podemos ha significado una transformación en la cultura política española, porque es un partido que es la traducción política del 15M; que no tiene financiación de ningún tipo de empresa; y que no ha sido tampoco financiado por la banca. Ha irrumpido en el panorama del bipartidismo español rompiéndolo. Ya no se puede hablar del Partido Social Demócrata (entre comillas) o el partido conservador de derecha Partido Popular: ahora está, por primera vez, una experiencia política nueva.

Podemos, además, tiene la particularidad de haber traducido a su manera las experiencias latinoamericanas, de haber hecho otras lecturas de las que habían hecho las izquierdas clásicas. Y ahora queda por ver si habrá zarpazo, como dicen aquí, que es la posibilidad de que Podemos se instale en el segundo lugar.

Los mayores de 60 años suelen ser votantes del Partido Popular: tienen mucho miedo a la desestabilización, están pensando en sus pensiones. Entre los votantes históricos del partido socialista indudablemente ha habido una crisis, sino no se puede explicar el crecimiento de Podemos. Pero está la incógnita de qué va a ser el Partido Socialista, si va a aceptar el vértigo de un pacto con Podemos o si se repliega a una abstención conservadora, manteniéndose en la lógica bipartidista y consensual de los últimos años de la socialdemocracia.

Está también la incógnita de qué hasta donde influye lo que ocurre con Inglaterra y su Brexit, que ha desestabilizado a todas las bolsas europeas.

Están todos estos factores en juego pero, en cualquier caso, lo más interesante es que Podemos es el emergente de una crisis de las representaciones políticas que por suerte en España se ha traducido de izquierda, en términos nacionales y populares. Pero en el resto de Europa esa misma crisis de representación está llevando al auge de la ultraderecha. Entonces, se está poniendo en juego algo importantísimo, porque no es que está el huevo de la serpiente: está el huevo y la serpiente. Hay un proceso de derechización de sectores populares en distintos países de Europa bastante significativo.

Europa se permitió ahogar sin piedad a Grecia que era nada menos que era el principio de los principios, la cuna histórica de la cultura europea, y no tuvieron ningún problema en hundirla. Y luego está el asunto de los refugiados y la xenofobia creciente.

Es hora de que los partidos socialdemócratas que hay en Europa tomen nota. Si le ceden todas las cuestiones referidas a la soberanía popular, a la construcción política de un pueblo, a aceptar los antagonismos como formando parte de la política;

si le ceden todo esto a la derecha como ha ocurrido, la socialdemocracia se va desvaneciendo y van creciendo en los sectores populares ideologías bastante reaccionarias y xenófobas. Así hay que leer la salida de Inglaterra de la UE.

Podemos es el que primero ha dicho que hay que devolverle la tarjeta sanitaria a todos los inmigrantes, incluso a los ilegales. Podemos es el primer partido que no ha retrocedido en ninguna de las cuestiones referidas a los refugiados, a los inmigrantes, a los sin papeles y no ha especulado electoralmente con eso: lo ha asumido como parte de su proyecto político. No es el caso de  los  demás partidos socialdemócratas en Europa, que siempre dan una de cal y una de arena.

Hay un enorme sector de la sociedad que está muy entusiasmado: frente al auge de los movimientos de ultraderecha europeos, España en este aspecto salva el honor. Tal vez porque retorne algo de su pasado republicano, tal vez porque fue el único país en donde se combatió de verdad al fascismo, aunque hayan sido derrotados. En cualquier caso ha surgido un tipo de izquierda que no le teme a ciertas palabras como populismo, como Latinoamérica, que en el régimen de circulación de la terminología europea estaban canceladas.

Si Podemos logra impactar sobre el escenario político mañana, en Europa va a haber un gran temor por parte de las corporaciones y todos los partidos de derecha.

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