¿Por qué hay personas que pueden ser fieles durante décadas y otras que son incapaces de aguantar apenas semanas sin poner los cuernos?  Esa es la pregunta que se ha hecho un grupo de psicólogos estadounidenses, y para encontrar una respuesta han ideado un curioso experimento que arroja una conclusión muy clara: los que ponen los cuernos lo hacen porque son infelices en su relación.

Shana Cole (Universidad Rutgers), Yaacov Trope (Universidad de Nueva York) y Emily Balcetis (Universidad de Nueva York) han dirigido una investigación  en la que contaron con 250 sujetos heterosexuales. A todos ellos se les enseñó una serie de fotografías de gente del sexo contrario y se les pidió que evaluaran su grado de atractivo.

No solo se les enseñaba la imagen, también se les leía un pequeño texto de presentación el que se hablaba de su personalidad, sus gustos y su estado sentimental: si estaban solteros o en pareja.

En esta primera fase de la prueba, los psicólogos descubrieron que las personas que estaban en pareja solían evaluar de manera menos positiva a aquellas que estaban soltera, con algunas excepciones. Y la explicación a estas excepciones llegó en la segunda fase.

A continuación, se entrevistó a los sujetos que estaban en pareja y se les preguntó sobre la calidad de su relación actual, sobre su grado de satisfacción y sobre su felicidad en general.

Tras contrastar los resultados de esta entrevista con la primera prueba, los resultados fueron muy claros: aquellos que se sentían poco felices con su relación de pareja tendían a puntuar de manera muy positiva a aquellas personas del sexo opuesto que estaban solteras. A ellos les parecían más atractivas e interesantes que aquellas que estaban en pareja.

También se daba el fenómeno contrario: los que aseguraban estar muy bien con su pareja actual, daban puntuaciones más bajas a los solteros, y les parecían menos atractivos.

Así que la conclusión es clara: cuando alguien está feliz con su relación, mira a los demás de una manera menos sexual, mientras que aquellos que no están contentos con algún aspecto de su pareja muestran interés por los demás, quizás buscando un futuro vínculo o echar una canita al aire.