Tras una reunión con su equipo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo hoy en declaraciones a la CNN que el ataque en Orlando fue producto de «un extremismo vernáculo» (homegrown extremism) y no forma parte de un plan terrorista de mayor escala.
Obama descartó así que esto se haya tratado de un atentado organizado por el Estado Islámico, pero consideró que Omar Mateen pudo haber actuado influenciado por «información extremista publicada en la web».
 
«No vemos evidencia directa de que esto estuviera dirigido externamente», sostuvo el mandatario norteamericano en una entrevista que concedió a la CNN. «Parece que él dijo que estaba vinculado con el Estado Islámico, pero no hay evidencia de que lo estuviera ni tampoco de que esto fuera parte de una gran plan internacional«, añadió.
Omar Mateen asesinó a 50 personas en un boliche gay de Orlando, estado de Florida, con un rifle de asalto por el que tenía la posesión legal. La agencia de noticias Amaq, de probados vínculos con los terroristas, informaron que el ISIS se había adjudicado el atentado.
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