En un inolvidable episodio, recordado por muchos ante el escándalo, el popular payaso televisivo fue arrestado por evasión fiscal
La escena más recordada del capítulo

La escena más recordada del capítulo

Bart Simpson moría por tener un autógrafo de su héroe, Krusty, el payaso, y la muerte de una tía le ofreció la ocasión ideal. ¿Cómo? Al heredar 100 dólares, Marge lo obligó a poner el dinero en un banco, quien a su vez le dio una chequera para administrarlo.
Entonces, se le ocurrió darle a Krusty un cheque por 25 centavos, sabiendo que si pretendía cobrarlo, tendría que endosarlo con su firma. Su pronóstico se cumplió, pero parcialmente. Su ídolo sí cobró el cheque, pero en vez de rubricarlo con su nombre, utilizó el sello de una empresa oculta que tenía en las Islas Caimán, un conocido paraíso fiscal.
Cuando Bart fue al banco a reclamar por la ausencia de la firma que tanto esperaba, terminó abriendo una investigación, que contó con la insólita colaboración del hombre elegido por Krusty para armar la empresa fantasma en el archipiélago caribeño. Ante la consulta del banco, éste respondió: «Perdón, no puedo dar información sobre la cuenta secreta e ilegal de ese cliente. ¡Changos!»
Actuando con notable rapidez, el fisco embargó todos los bienes del payaso para recuperar los impuestos adeudados. El capítulo termina con él fingiendo su muerte para desaparecer, aunque luego termina con un regreso triunfal.
«Bart, el soplón» fue emitido por primera vez el 11 de febrero de 1996, pero las impactantes revelaciones de los Panamá Papers hicieron que miles de internautas lo recordaran y compartieron extractos a través de las redes sociales. Los parecidos son elocuentes, ya que la pesquisa del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación reveló cómo cientos de figuras públicas utilizaron empresas creadas en paraísos fiscales (Panamá principalmente) para evadir impuestos y lavar dinero.