¿Estoy siendo infiel?

¿Dónde comienza la infidelidad?

Está bien, no vamos a hacernos los tontos ni a engañarnos a nosotros mismos. Cualquier contacto de tipo erótico o sexual es infidelidad para la mayoría de los mortales, así que excusas de tipo “no sabía que te molestaría”, “solo fue sexo”, etc., seguramente no van a funcionar con tu pareja.

Hay acciones en las que todos estamos de acuerdo que si estás en una relación exclusiva y las llevas a cabo con otra persona estás poniendo los cuernos, caen por su propio peso y no merecen un artículo.

Pero hay otras cosas que no están tan claras. El coqueteo es una de ellas; la finalidad es la clave, si coqueteas por diversión, porque te sube la autoestima, por aburrimiento pero no tienes en absoluto (repito, en absoluto) la intención de que llevarlo al plano físico se podría decir que no estás siendo infiel pero si ese tonteo es el preludio de algo más importante entonces sí que comenzaría ahí la infidelidad. El problema es que el objetivo del coqueteo solo lo sabes tú y tu pareja puede entender que la intención es llevarte a la cama a otra persona, sería difícil convencer de lo contrario y tú sabes que a ti también te molestaría si supieses que tu pareja tontea con alguien, así que… ¿es infidelidad o no?

El criterio de “no hacer lo que te molestaría a ti” no es muy práctico, en realidad a menudo hacemos cosas que pueden molestar a nuestra pareja. Por ejemplo contar algo a nuestras amistades de nuestra intimidad, no responder a un mensaje de forma totalmente consciente, hacer planes sabiendo que hay un compromiso familiar y hacerse el despistado… No somos santos pero tampoco infieles. Mirar el trasero de nuestro compañero de trabajo podría molestar a nuestra pareja pero en realidad no estamos haciendo nada malo, ¿verdad?

En líneas generales sí que sería útil tener una conversación seria con nuestra pareja para establecer los límites de la fidelidad, no vaya a ser que considere una afrenta enorme (no que le moleste sino que realmente lo vea como una falta de respeto) el que felicites a tu ex por su cumpleaños. Y no es que tengas que dejar de hacerlo, pero quizás sí que tengáis que hablar sobre el significado de esas acciones para cada uno y llegar a un acuerdo.

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Acciones que podrían ser consideradas como infidelidad… o no

Ya hemos acordado que el sexo con otra persona que no sea tu pareja es infidelidad y sí, los besos y caricias también. Ahora vamos a poner algunos ejemplos de acciones que sean dudosas, reflexiona si para ti es infidelidad y habla con tu pareja sobre ello.

  1. No decir que tienes pareja. Es distinto omitir la información porque no viene a cuento (por ejemplo en el trabajo) o negarlo ante la pregunta.
  2. Ver porno. Si a ti o a tu pareja os molesta una buena conversación sería hablar de lo que significa o lo que conseguís viendo porno.
  3. Coqueteo. Todos sabemos lo que es tontear y lo que no.
  4. Uso de redes sociales. Aceptar amistades de desconocidos, chatear con ellos, tener a los/las ex en las redes, darle a “me gusta” o comentar o sus fotos…
  5. Recibir insinuaciones y no frenarlas. Quizás no se frenen porque no se les dé importancia pero la pareja puede sentirse mal.
  6. Guardar secretos.
  7. Contar confidencias a un amigo/a que no contarías a tu pareja.
  8. Fantasear con otra persona.
  9. Sentirte atraído/a por alguien más… aunque no hagas nada.

Pasad una por una por todas estas opciones y tantas como se os ocurran y hablad sinceramente de en cuales os sentiríais traicionado/as, de qué dependería y que debería hacer el otro en caso de que se encontrara en la situación.