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Al mismo tiempo que a las instituciones sin fines de lucro, a las que otrora se les daba las cantinas del anfiteatro municipal para el PRE y Festival Mayor, se les argumentaba que este año y por la necesidad de recursos económicos, las mismas se les iban a dar en concesión a un privado,; de las flacas arcas del municipio local se sacaban alrededor de 70 mil pesos para contratar a un grupo de matones de negro para que vengan a marcar terreno a nuestra fiesta popular por excelencia.

Un gasto que nunca antes había existido, por carecer de sentido y necesidad, este año y en contraposición a una «supuesta» emergencia económica por la que esta atravesando nuestro municipio, dijo presente al momento de organizarse nuestro Festival de Música Popular Argentina.

Se dice – y decimos «se dice», «habría», etc, porque las autoridades del municipio no publican ABSOLUTAMENTE NADA DE NADA de todo aquello que hace al andamiaje de la gestión pública – que aproximadamente 150 mil pesos «habría» pagado Mariano Ballines para tener el monopolio del expendió de bebidas y comidas rápidas dentro del anfiteatro y en las adyacencias del mismo, razón por la cual es que si hacemos cuentas, la mitad de lo que se recaudó por la cantina fue a parar a la seguridad privada del anfiteatro.

Además también «se dice» que a Mariano Rozzolino, oriundo de San Antonio de Areco, se le «habrían» abonado otros 70 mil pesos para que lleve a cabo la organización de nuestro festival, corralito de la prensa incluido.

Motivo por el cual es que si seguimos haciendo cuentas vamos a terminar concluyendo que el enorme «costo social» que significó para las autoridades de nuestro municipio el haber entregado la cantina a un privado, haber vaciado de alma la bajada San Martín, haber perjudicado y en consecuencia dejado muy heridos a quienes tienen carritos y a las mismísimas instituciones intermedias, haber provocado el enojo de la prensa, y haber generado infinidad de críticas en vastos sectores de nuestra población, arrojó una ganancia total de CERO pesos, ya que lo recaudado por la cantina se fue sin pena ni gloria en gastos totalmente superfluos e innecesarios: Seguridad privada y Mariano Rozzolino.