Luego de la conferencia de prensa del secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, en la que aseguró que «por orden del presidente (Mauricio Macri)» analizaban un video para confirmar si la Policía de Santa Fe había capturado y dejado huir el sábado a los prófugos Cristian Lanatta y Víctor Schillaci, el dueño del auto registrado en el video se presentó ante el fiscal Estanislao Giavedoni y declaró que, luego de ser demorado, continuó camino. «Se sigue sembrando sospecha desde Buenos Aires por quienes no fueron capaces de apresarlos», lamentó el gobernardor de Santa Fe, Miguel Lifstchitz.

«Ha sido una gestión exitosa que echa por tierra cualquier sospecha, que se sigue sembrando desde Buenos Aires justamemente por quienes no fueron capaces de retener a estas personas en una cárcel de máxima seguridad, ni tampoco de poder apresarlos mientras estuvieron en la provincia de Buenos Aires», reaccionó Lifschitz ante la versión que involucraba a la Policía de Santa Fe en la supuesta liberación de dos de los tres prófugos el sábado, día en el que el gobierno nacional tuvo que dar marcha atrás en el anuncio del fin del operativo y confesar que sólo estaba detenido Martín Lanatta.

La versión la alimentó esta mañana la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió, en diálogo con radio Mitre, e incluso involucró al exgobernador de Santa Fe Antonio Bonfatti. Según Carrió, el gobierno de Santa Fe había intentando perjudicar a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Los dichos de Carrio estaban basados en un video en el que supuestamente se veía la detención de tres personas en la zona donde se buscaban a los prófugos, por lo que se sospechaba de la liberación de dos de ellos. «Vamos a ser cautelosos hasta que tengamos plena claridad de quién ha sido responsable de este proceso», sostuvo Burzaco, cuando dejó correr la sospecha en una conferencia de prensa al mediodía.

Con las versiones lanzadas por Carrio, el gobernador advirtió que no tenían «ningún asidero» y la desafió: «Si tiene alguna sospecha, que haga la denuncia». Luego, el mandatario pronvincial sostuvo: «Hay una intención de ocultar un hecho real. Hubo negligencia en el Servicio Penitenciario Bonaerense o alguna cobertura política para que estas personas pudieran salir de una cárcel de máxima seguridad sin dificultad. Después hubo falta de capacidad para detenerlos mientras estuvieron en Buenos Aires».

«Hubo un montón de testigos, estaban todos los medios de comunicación del país y de la provincia que siguieron de cerca todos los acontecimientos. El juez es el responsable de conducir la investigación y nosotros no tenemos nada más que decir», sentenció Lifschitz.

De todas formas, Burzaco mantuvo firme las sospechas durante su conferencia de prensa, en la que aclaró que su presunción se basa en el «campo hipotético» y subrayó que «la investigación se está haciendo y fue un pedido del presidente de la Nación (Mauricio Macri)», para luego volver a hablar de que «todos los cómplices que han complicado la investigación, que han puesto piedras en el camino, deben comparecer ante la Justicia».

A pesar de la contundencia de sus palabras, el secretario indicó que las imágenes serían remitidas a un «laboratorio para que sean más nítidas» porque «queremos estar seguros de que, primero, son las personas que estábamos buscando. Y, segundo, comprender las fuerzas que están actuando en ese proceso y ver también si la fecha se corresponde con el día sábado». Los peritajes duraron sólo un par de horas y el resultado fue negativo.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, continuó alimentando las sospechas sobre la falta de colaboración del gobierno de Santa Fe al señalar: «Que aporten datos a la investigación, que se pongan de nuestro lado, que trabajen con nosotros». En diálogo con DyN, Bullrich sostuvo que la información errónea sobre la captura de los tres prófugos el día sábado provino de las fuerzas de esa provincia: «Tienen que decir quién fue, que nos de el nombre, para que nosotros podamos poner en el informe».

FUENTE: Pagina 12burzac