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La trágica experiencia de la violación no es nueva para Amber Amour, una activista sudafricana de 27 años.

En un artículo para la revista Marie Claire, Amour reveló que su primer encuentro con la violencia sexual se produjo a los 12 años, y luego, en septiembre de 2014, fue violada por su compañero de cuarto en Nueva York.

“No me gustó la forma en que la policía manejó la situación. Nunca olvidaré que llamé al 911 y reporté el asalto, sólo para ocho agentes de sexo masculino tocaran a mi puerta. Yo pensaba: ‘OK, les dije que el violador no estaba aquí, así que no necesito a ocho de ustedes, y ¿podrían por lo menos enviar a una mujer, por favor?”, recordó.

Para empeorar las cosas, uno de los policías le preguntó si estaba segura de que su violador sabía que ella se había negado al acto sexual. “’Tal vez pensó que querías decir que sí’, dijo”.

Traumatizada por esa experiencia, Amour comenzó su propia campaña en las calles de Nueva York para crear conciencia sobre la violencia sexual. Poco a poco fue sumando seguidores en las redes sociales e inició una gira bajo el lema “Stop rape. Educate” (Frena las violaciones. Educa) con el objetivo de llegar a sitios como Australia, Sudáfrica, Inglaterra y las ciudades estadounidenses de Los Angeles y Las Vegas.

Pero durante su escala en la sudafricana Ciudad del Cabo, Amour fue violada nuevamente. Esta vez, la activista hizo algo verdaderamente atrevido: relatar cómo se había producido el asalto sexual desde el mismo lugar donde ocurrió: un baño, y publicar su relato en la red social Instagram.

En su recuento, Amour contó que en Ciudad del Cabo había besado a un hombre, Shakir, pero este estaba borracho y ella le dijo que era un mal momento para empezar cualquier tipo de relación.

Días después Shakir la invitó a tomar una ducha con él y ella aceptó.

“Le dije que sí, porque el agua en mi hostal actual es bastante fría y después de 2 días de estar enferma, yo sólo quería realmente una ducha caliente. Tan pronto como entré en el baño, me obligó a ponerme de rodillas. Dije ‘¡para!’ pero se puso más violento”, recordó.

Amour describió la violación, vaginal y anal, dijo que se desmayó y compartió también cómo se sentía después del ataque. Publicó una foto de ella visiblemente angustiada después del incidente, y otra más tarde en el hospital con un kit de violación.

“Tengo todos esos sentimientos jodidos que tenemos después de una violación … la vergüenza, el asco, el sufrimiento. Yo estoy aquí, sola, y cualquier ADN se ha borrado en la ducha”, escribió debajo de la primera foto.

El post se volvió viral y ha sido compartido miles de veces en las redes sociales, aunque no siempre en apoyo a Amour, pues muchos cuestionan su decisión de tomar una ducha con un hombre casi desconocido.