Turismo (1)

Por Pablo Ariel Gonzalez

El lucro cesante hace referencia al dinero, a la ganancia, a la renta que una persona o alguien deja de percibir como consecuencia del perjuicio o daño que se le ha causado.

En el caso que nos toca tenemos que hablar del «daño» que va a provocar, a nuestra ciudad toda, la llegada de la creciente sobre todo si tenemos en cuenta en la época en que la misma nos visita: Plena temporada turística.

El primer gran daño lógicamente se le va a ocasionar a todos aquellos prestadores de servicios turísticos que tienen sus predios a orillas de nuestro riacho, ya que se verán obligados a cerrar sus puertas en los meses en que recaudan por excelencia.

Ellos no solo tendrán que afrontar las PERDIDAS propias por no poder desarrollar sus actividades durante este verano, sino que además, cuando baje el agua, deberán recurrir a cuantiosos sumas de dinero para volver a poner sus clubes, camping y Balneario en las condiciones que estaban antes de la llegada de la referida creciente.

Y Baradero como ciudad también se verá tangiblemente afectada, ya que a partir de esta frustrada temporada turística -y según cálculos que hemos hecho junto a expertos en el tema-, dejará de percibir, o se verá privada de que ingresen, aproximadamente 30 millones de pesos, lo cual es mucho dinero para una ciudad que hoy por hoy no está para tirar manteca al techo.

Aproximadamente serán entre 130 mil y 140 mil los turistas que este año no podrán venir a visitar nuestra localidad a raíz de no contar con infraestructura para poder albergarlos.

Baradero además de los camping sabemos cuenta con hoteles y cabañas, las que -por suerte- no se verán afectadas por la llegada de la creciente, pero no alcanza; no hay suficientes plazas como para lograr siquiera neutralizar en parte el daño que se produce por la «clausura» del turismo que llega a nuestra costa año tras año.

Una mala noticia que nos afecta a todos, y de manera más que considerable.