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¿Te has preguntado porque algunas veces cuesta conciliar el sueño? A pesar de que puedes sufrir de algún trastorno del sueño, existe la posibilidad de que el calor y la temperatura del lugar en que te encuentras esté jugando un rol importante a la hora de poder quedarte dormido.

El Dr. Rodrigo Kuljis, neurólogo del Centro Medicina del Sueño indica que, «es bien sabido que los extremos de temperatura estropean la calidad del sueño, y por lo tanto una de las recomendaciones es evitar la hipertermia (aumento de la temperatura corporal), reduciendo la actividad física, ingiriendo líquido en abundancia y reemplazando electrolitos».

También es importante que la actividad física termine varias horas antes de que se pretenda dormir, ya que conciliar el sueño y mantenerlo durante la noche, requiere de una temperatura corporal reducida y cómoda.

«Además, se deben eliminar las áreas, fuentes o focos de calor en la casa. Esto quiere decir usar persianas o cortinas para reducir tanto la cantidad de luz como la exposición al calor, permitir la circulación de aire fresco y cerrar las ventanas si la temperatura exterior es mayor que la de la casa, y dejarlas abiertas durante la noche», agrega el Dr. Kuljis.

Otras recomendaciones que entrega el especialista, es usar ropa de cama liviana y pijamas que succionen la humedad, tomar duchas o baños con agua fría o a menor temperatura que la corporal antes de acostarse.

«Se deben aumentar las medidas de protección citadas para los más vulnerables de la familia: los niños, adultos mayores y los enfermos, incluyendo aquellos que usan medicamentos que potencialmente interfieren con la regulación de la temperatura corporal», explica el Dr. Kuljis.