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Desde el Consejo Profesional de Ingeniería Civil indicaron que entre los principales factores por las que se inundan las ciudades están el crecimiento de las construcciones urbanas que eliminan espacios verdes y la repavimientación de calles.

El Consejo Profesional de Ingeniería Civil (CPIC) advirtió hoy que «no hay solución definitiva»  para el problema de las inundaciones, al señalar que se repiten ante  las lluvias cada vez más fuertes, el crecimiento de construcciones  urbanas que elimina espacios verdes y la repavimientación de  calles, entre otros factores.    

Especialistas del Consejo dijeron que el gran desafío de las  ciudades será abordar el problema de las inundaciones con  «concientización e integrar propuestas transdisciplinarias», porque el  problema de las inundaciones es también de los habitantes, «no sólo de  las autoridades».    

«Debemos ser concientes que hay que aprender a convivir con el  problema de las inundaciones, porque no hay una solución  definitiva», sostuvo Adolfo Guitelman, ingeniero especializado en  construcciones hidráulicas y obras para controlar inundaciones.    

Al analizar la situación tras las inundaciones que afectaron a  miles de personas en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y  Córdoba, Guitelman explicó que «las principales causas de  inundaciones son el aumento de las precipitaciones y su intensidad que se  ha puesto de manifiesto en las últimas décadas; el crecimiento de  la población urbana con la consiguiente impermeabilización del  suelo y la disminución de los espacios verdes».    

El especialista indicó que «las lluvias son cada vez más  fuertes y constantes», lo que se suma al «crecimiento de construcciones  urbanas y la consiguiente eliminación de espacios verdes, que  genera menores superficies de absorción» en suelo.    

«Otro de los problemas no tan difundido y que requiere una  atención y solución urgente es la repavimentación de las calles  desgastadas o de adoquines, que generalmente elevan su cota de nivel y  muchas veces lo hacen por encima de la del cordón, lo cual lleva a  que el agua escurra sobre veredas», advirtió.    

Tras aconsejar en un comunicado que «las obras viales e  hidráulicas de las urbes se planifiquen en conjunto», Guitelman indicó  que además «debemos aprender a convivir con el problema, dado que  no hay soluciones definitivas, sino mas bien adaptaciones que  permiten disminuir la vulnerabilidad».    

«Podemos anticipar el problema y evitar catástrofes generando  mejoras y más mediciones con equipos de alertas tempranas de  tormentas», sostuvo el especialista que asesoró a más de diez ciudades  en el rediseño de obras contra inundaciones.
Argentina, manifestó, «tiene hoy pocas herramientas para  prevenir estos fenómenos, ya que es un país infra-dimensionado en el  ámbito de mediciones» y sostuvo que «la inversión al respecto no sería tan costosa» para aportar soluciones.    

Guitelamn insistió en la necesidad de concienciar para que se respete «la ley de ‘impacto cero’, que impulsa el concepto de que  el agua que se envía a la calle tiene que ser la misma antes y  después de la construcción» y advirtió que «la población no está  debidamente instruida sobre cómo comportarse» ante temporales «y en  algunos casos, los funcionarios tampoco». 

FUENTE Diario El Día de La Plata.