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Formados hacia fines del 88’ entre un grupo de amigos de las localidades bonaerenses de El Palomar, Caseros y Villa Bosch, Los Piojos comenzaron su carrera tocando en pubs de la zona oeste del Gran Buenos Aires.

En base a una propuesta musical que incluía fuertes influencias de The Rolling Stones y blues, en sus comienzos, para luego identificarse con el folklore rioplatense (fundamentalmente, el tango y candombe) y una propuesta escénica marcada el histrionismo de su cantante y letrista Andrés Ciro, consiguieron en poco tiempo aumentar considerablemente la cantidad de seguidores.

En 1990 recibieron un espaldarazo fundamental en su carrera: Los Redonditos de Ricota los señalaron como la banda revelación del año. Incluso, “Skay” Beilinson participó como músico invitado en algún concierto del grupo.

A mediados del 91’, cuando aún no tenían disco editado, fueron invitados a participar del “Festival de Música Antirracista de Países del Tercer Mundo”, celebrado en París, compartiendo escenario con grupos de Malí, Burkina Faso, Marruecos, Cuba, e incluso España y Francia, en este caso representados por nada menos que Mano Negra.

La ilusión de grabar su primer disco ya rondaba en sus cabezas sin parar. Ya los seguían chicos de varios colegios de Capital. Entre ellos uno de orientación musical que tenía entre sus alumnos a Gustavo «Tavo» Kupinski, que tocaba en un grupo llamado Los Sabuesos y conocía a la banda porque su novia era de Ciudad Jardín. “Tavo” pasó a remplazar al violero Pablo Guerra, que finalmente se incorporó a los Caballeros de la Quema.

La idea para el primer disco fue utilizar todo lo compuesto entre el 88’ y el 92’. Fue la primera experiencia en grabaciones de estudio. En el invierno de 1992, entre junio y agosto, cuando por fin entraron a estudios en “Del Cielito”. En ese corto lapso registraron “Chac tu chac”, su primer álbum que logró llamar la atención, gracias a su variedad. Por un lado estaban «Los Mocosos» y la versión rockera del tango «Yira yira», y por otro las románticas «Tan sólo» y «A veces» mostrando el costado “sensible” que siempre lucieron con orgullo.

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Los Piojos trataban de tocar todos los fines de semana, y no les fue nada mal. El año 1993 se caracterizó por la gran cantidad de presentaciones en vivo, incluyendo una gira por el interior que los llevó a Bahía Blanca, Rosario y Mar del Plata.

Sus shows también cambiaron. Ya empezaban a colgarse las primeras banderas (“trapos”), los más desaforados invadían el escenario para bailar con Andrés Ciro, las chicas del público se renovaban fecha a fecha y los Piojos crecían cada vez más.

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Su segunda placa «Ay ay ay», apareció a fines del 94’ con la producción artística de Alfredo Toth y la actual formación de quinteto. Como lanzamiento del disco filmaron un video clip del tema «Babilonia».

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A partir de aquel momento, tanto el personal estilo del grupo como la interesante poesía de Andrés Ciro, comenzaron a trascender las fronteras y sus temas, a sonar en radios no alternativas.

El año de la consagración definitiva de Los Piojos fue 1996. Dos estadios Obras Sanitarias en septiembre, dos microestadios de Ferrocarril Oeste en noviembre, y otros tres Obras sobre el borde de fin de año.

En todos los casos con lleno total. «Tercer arco», tercer disco de la banda, grabado entre junio y julio en “Del Cielito”, nuevamente con producción de Toth, fue “Álbum de Oro” en pocos días y no tardó en llegar al “Doble Platino”.

«El farolito», fue cabeza de ranking en varias radios y el video clip de «Maradó», dedicado a Diego Maradona, llegó a los top ten de la cadena MTV, posición a la cual también trepó otro clásico: «Verano del 92’».

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Una nueva sorpresa llegó a principios del 97’, En julio, dos conciertos a sala llena convocaron a más de 10 mil personas en el microestadio de Racing de Avellaneda. Unos meses más tarde, en noviembre, la banda volvió a los escenarios de Capital Federal. En el microestadio del Parque Sarmiento se dieron cita más de 7 mil fanáticos, dejando muy claro que la banda se había incorporado a las ligas mayores del rock nacional.

«Azul», el cuarto disco de Los Piojos, fue editado a comienzos de 1998. Este trabajo, en el cual profundizaron otros ritmos rioplatenses como el candombe y la murga, fue presentado en vivo en el Parque Sarmiento. “El Balneario de los doctores crotos” alcanzó una alta rotación en las cadenas de televisión y los llevó a tocar en el Distrito Federal y Guadalajara (México) y a San Diego, Los Angeles y Miami, en Estados Unidos.

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«Ritual», el quinto disco de Los Piojos, fue grabado durante los días 7, 8 y 9 de mayo de 1999, en el show en vivo, que la banda realizó en el estadio de Obras, conmemorando sus 10 años de trayectoria. Cabe destacar la presencia del público piojoso y de Diego Armando Maradona en aquel concierto inolvidable.

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Mañana en la PARTE II te contaremos que fue de esta enorme banda desde el 2000 en adelante.